Hace solo unos días mi gatito Freud tuvo unos hermanitos preciosos, llegaron un martes y trece, dos eran completamente negros y otro siamés muy clarito, unos gatitos gafes adorables que este martes pasado se han quedado sin mamá, sin ni siquiera haber podido ser destetados, por culpa de algún hijo de puta (perdón por la expresión, pero es que si hoy no digo esto reviento) que cometiendo delito de allanamiento de morada se ha metido dentro de la casa de mi amiga Lourdes dentro del garaje de su chalet para envenenar a sus dos gatos. Por suerte una de ellas es más arisca y no probó la comida envenenada que le ofrecían, pero la mamá de Freud que era todo ternura, se confió y eso le ha costado la vida.
Los hermanitos de Freud ya han encontrado otro hogar, dos de ellos han sido adoptados juntos y el tercero se va con una chica que había soñado toda su vida con tener un gatito, y como premio a que ha aprobado la selectividad, sus padres le han regalado este nuevo amiguito.
Ni que decir tiene que Lourdes esta destrozada, su gatita Axul solo tenía 8 años y no esperaba perderla tan pronto. Yo también he pasado por esto de los envenenamientos y es una experiencia terrible.
En momentos como estos me gustaría probar mil mawasi geri con la cara de semejante individuo sin humanidad.
Os dejo unas fotos de los pequeñines y de Axul, que ya estará en una mullida nubecita de algodón en el cielo descansando en paz.
Axul (mamá de Freud) y Xena, con Freud y su hermanita Calxetines.
Hermanitos de Freud




