Hola.
Tengu escribió:Conozco muy bien la identidad de las personas que han ejercido su queja. Publicar sus nombres no procede en este momento, porque probablemente crearía un grave conflicto de intereses. También porque es mi deseo que esas personas que se han quejado (a mis espaldas, claro), que se han sacado de la manga un ventilador de mentiras y argucias egocéntricas, y han forzado la desaparición de la columna, lean todas las páginas y opiniones que este hilo va a dar, para que realmente se vean retratados y aprecien lo que la comunidad marcial de este país puede pensar de alguien que actúa como ellos lo hacen.
¿Grave conficto de intereses? Por favor Tengu....
Yo trabajo en un hospital. Si cuatro payasos me dicen que se quite X departamento porque no entraría en la dinámica del hospital, mi primera respuesta es hacer un escrito a la prensa local para primero, informar de quien solicita qué y segundo, informar (no me gusta los comentarios a espaldas de nadie) a todo el personal del hospital.
En este caso creo que debe ser la dirección quien informe a los lectores quien se queja y las razones que aporta. Mientras eso no sea así, El Budoka demuestra una gran capacidad para bajarse los pantalones ante la razón para contentar a cuatro pelamangos que se mueven en las sombras.
Creo que esos nombres deberían publicarse y no solo aquí, sino en la misma revista, para que de tener alumnos estos sepan quienes son sus maestros y no contribuir dando silencio a sus nombres a mantener un falso estatus y ayudar a mantener seguramente engañado a su alumnado.
Tengu escribió:Mis columnas han denunciado situaciones y tendencias generales en el mundo marcial que vivimos. Sin ofender, y para ello, nunca apuntando nombres propios ni señalando en ninguna dirección, ya conocemos la fábula del dedo que apunta a la luna. Ha sido siempre una voz de la conciencia, una denúncia, un vox populi. Una lanza rota a favor del despertar. La diferencia de personalidad estriba en que ellos necesitan refugiarse tras un burladero de danes, ego y parcelas anónimas y ridículas de poder, mientras todo el mundo sabe que Tengu y Xavier Teixidó son la misma persona. Un amante del budo, que escribe, que critica, que se autocritica y que además lo hace de frente. Es muy triste pensar que yo puedo utilizar la revista para atacarles, para solucionar problemas personales o para quedar por encima. ¿Realmente me creen tan necio como para jugar a justiciero bajo el amparo de un paraguas que no es mio? ¿Realmente creen que no tengo otra ocupación más interesante que pensar en ustedes? ¿Se sienten identificados y agraviados con lo que escribe mi pluma, senyores X? Pues entonces, créanme que el problema no lo tengo yo, lo tienen ustedes. Y yo estaría profundamente preocupado si me sintiera ofendido o ultrajado con esas lineas. Entonces, es que algo no marcha bien en sus vidas. Y es una lástima que den ese ejemplo, sobretodo para la gente que les sigue y les hacen reverencias sobre un tatami.
El silencio, muchas veces lleva a que las situaciones empeoren.
Solamente por quienes puedan vivir engañados ya merece la pena.
Llamemos a las cosas por su nombre en lugar de dejar que la mierda se acumule debajo de la alfombra y decir que es el gato durmiendo.
Saludos.