Yo no lo veo...Halvar escribió: 1.- Minuto 2:52. Al elevar las manos parece que el torso se inclina hacia adelante perdiendo la verticalidad.
La mano está sujetando la muñeca del rival. Si que se mueve, pero como es el centro del círculo de la acción, apenas tiene desplazamiento respecto al suelo y el resto del cuerpo.2.- Minuto 3:05. La mano izquierda está quieta sin hacer nada, y la mirada esta en el suelo. Al menos lo que a mi me han explicado es que si una mano se mueve la otra también, y que no se debe mirar al suelo sino a la mano que esta ejecutando la tecnica.
No hay necesidad de recoger por completo el pie, lo impotante es "no caer" y no lo hace.3.- Minuto 3:08. No recoge el pie hasta la pierna que soporta el peso y luego avanza sino que directamente da un pisoton, no hay trabajo de tendon en el cambio de peso.
Este "vuelo diagonal" se hace con la intención de golpear con el hombro. No es necesario mirar en esa técnica cuando golpeas con el hombro.4.- Minuto 3:09. Hace un vuelo diagonal pero a mitad del movimiento la mirada ya esta en otra dirección.
El golpe de su rival viene a la cara y lo deflecta por encima. Eso no es incorrecto, sobre todo si no te llegan a dar.5.- Minuto 3:14. Hace peng con la mano por encima de la cara.
No es grave realizar un pequeño cambio de altura (en el estilo Chen Pan Lin, por ejemplo, el cambio de altura se enfatizaa propósito y tiene sus ventajas). Pero si comete un error grave, no alinea correctamente pie y rodilla durante la ejecución de esa técnica. Eso es "peligroso" para la propia rodilla. Por lo demás, me parece una ejecución correcta.6.- Minuto 3:36. Latigo simple. Sube de altura, baja y luego vuelve a subir, no hay trabajo de tendon en el cambio de peso sino trabajo muscular.
Más que de "esa forma", se trata del modo de trabjarla en su escuela. Existen muchas interpretaciones y variantes válidas.Bueno, estos son los puntos que no me quedan claros del video, pero ya digo que puede que sea esa la manera de trabajar esa forma, no lo se, agradecería comentarios al respecto
Antonio.




Por Francisco Girona y José María Prat.