Recuerdo que cuando se editó Arma perfecta (The Perfect Weapon, 1991) dentro de nuestras fronteras me lancé como un loco a alquilarla en mi videoclub habitual. Había leído en las revistas especializadas del momento -Cinturón Negro y Dojo- que la película estaba protagonizada por un kenpoísta auténtico, Jeff Speakman, alumno del legendario Ed Parker, con ciertas nociones de Arte dramático.

Que además la historia estuviese centrada en la evolución de una persona como artista marcial, teniendo como hilo el Kenpo Kárate, me llamó la atención, pues la compañía cinematográfica Universal Pictures no apostaba en balde por un proyecto sin sopesar los pros y contras. En el caso de Arma perfecta, los primeros superaban a los segundos.
Quizá la presencia de Ed Parker, durante todo el proceso de rodaje, garantizó el éxito de la película.
Salu2,
Loup

