kiseru escribió: Pues fíjate que a mí esta explicación nunca me ha convencido. Si yo agarro a alguien y lo atrigo hacia mí posicionando, digamos, mi brazo izquierdo en el lateral, lo normal es que el adversario se venga a mi izquierda, quedando así fuera del alcance del brazo derecho o bien que me quede demasiado cerca para golpearle eficazmente con el brazo recto.
No digo que no se pueda tirar con un brazo y pegar con el otro, pero no lo veo nada cómodo ni factible manteniendo las posiciones típicas de karate o takwondo. Están demasiado rectos y enfocados para adelante para eso, no sé si me explico.
Esa es la utilización "lógica" del "hikite". Lo que puede no ser lógico es la exageración "novedosa" (y que aparece con el Shotokan universitario) sobre la amplitud en las posturas de Karate o de su copia coreana, el Taekwondo. Lo que explica que ciertos estilos tengan tantas dificultades en darle explicación a sus kata, no porque no la tengan, sino porque parten de postulados falsos en su moderna interpretación.
Kooldasack escribió:No obstante, una cosa esta clara. quanto más amplio es el movimiento, más fuerza se le puede imprimir....el puño que golpea lanza todos los excesos de fuerza del cuerpo hacía los nudillos. Si la posición del puño antagonista es más amplia, el puñetazo resultará más potente...aunque también necesitara más tiempo de ejecución.
Lo que hace que este modo de golpear sea el más indicado para enseñar ciertos fundamentos de base a un principiante, mediante la exageración de ciertos gestos, pero absolutamente irreal e inapropiada para usarlos en un una situación "real".
Vamos, que eso de llevar la mano a la cadera o el costado, tiene dos funciones, una "educativa", para apoyar el uso de de la cadera y el cuerpo en un golpe y otra "real", mucho menos evidente y donde el gesto resulta menos "preciso", que es el ya comentado de complementar con agarres el golpeo.
P.D: En TCC y Pencak Silat, los dos sistemas que yo conozco con una cierta profundidad, el uso de la "mano secundaria", apoyando y complementando a la la que realiza la acción principal, es evidente y constante. Y pensando en sistemas como WC (en sus distintas variantes), o los sistemas de Kempo y derivados, con sus "chequeos", más de lo mismo.