efe escribió:Que tengan una revista no les obliga a tener que mojarse. Si tuviesen que hacerlo cada vez que sale alguien que creen no lo hace bien, casi seguro que no podrían hablar de lo que realmente les interesa promocionar y dar a conocer. Ante las dos opciones, yo también elegiría escribir sobre lo que me gusta antes que criticar lo que no.
¿Piesas que alguien debería de hacerlo? Vale, pero no necesariamente tiene que ser esta revista, puede hacerlo cualquiera, incluso no perteneciendo al mundo de las artes marciales. Se puede crear un blog de denuncia.
Lo cierto es que, como redactor de Dokkodo el tema no me llama la atención en absoluto. ¿Para qué? ¿Cuál sería el fin? Normalmente, sin contar con el editorial y la agenda, Dokkodo cuenta con un número de entre 9 - 12 artículos, se reparten entre secciones técnicas, entrevistas e investigaciones históricas. Muchas veces no podemos conseguir la entrevista, o fotos, o ninguna de las dos cosas, por lo que para una publicación tan limitada como la nuestra conseguir que alguien confíe en nosotros y escriba o se brinde para una entrevista es un fin en sí mismo.
Por otro lado, ¿qué sentido tendría? ¿Podría empezar una entrevista a Ángel García Soldado con una pregunta como: "podría usted demostrar que fue alumno de Sijo Emperado?" Tal pregunta, además de una gilipollez, sería una falta de respeto. Se supone que la persona entrevistada no está obligada a nada, no es un político haciendo declaraciones, es una persona reconocida por la comunidad y que quiere compartir sus experiencias y su experiencia.
Además, hacer una entrevista para demostrar que un curriculum es totalmente fantasioso... cuando a todas luces lo es... Es, en mi opinión, llamar estúpido al lector, y cuando llamas estúpido a tu lector, él se venga llamando estúpido al autor. El primer lector crítico de Dokkodo soy yo mismo.
No creamos Dokkodo para eso, y los proyectos que tenemos en mente para este año no tienen nada que ver con tu idea taijutsuka. Prefiero dar a conocer el trabajo de otros, de reconocidísimos maestros, y de gente más anónima pero que trabaja en su estilo de una manera increíble.
Guante recogido.
Un saludo