1. La actitud del maestro. Me he tenido que acostumbrar a que el maestro, salvo que los astros se alineen, no dé la clase sino sólo los 30 min. dedicados a las llaves (comprendo que pueda delegar en un CN aunque por mucho nivel que tenga nunca será igual al suyo) así como me he acostumbrado a tener que estar atento porque a la mínima se escabulle o a que no te preste mucha atención (aún a pesar de que sea de los que más interés le ponen y no sea –precisamente- de los que peor se les dé). También me he acostumbrado a tener que dosificar cualquier pregunta sobre el HKD (vocabulario, técnicas…) porque de 1-2 al día no pasa. He leído un artículo en Hispas (de Siete creo) sobre la mentalidad los maestros coreanos y la acepto (aunque no la comparta) así con tal de aprovechar sus conocimientos (aunque sea recogiendo migajas)
2. El entrenamiento. Personalmente me gusta entrenar de manera dinámica quiero decir que no me gustan los ejercicios en los que hay que hacer “cola” para pegar una patada y por eso prefiero el trabajo por parejas o en circuitos (aunque reconozco su utilidad si es para que corrijan o para ver cómo lo hacen tus compañeros y tomar nota). Aunque los instructores empiezan a meter este entrenamiento esto es muy esporádicamente y el maestro sé que muestra predilección por este modo. En cuanto al combate hay un cierto reticencia a ponerse protecciones (casco, peto y/o espinilleras) y así poder entrenar con intensidad y ojo no es por seguridad porque al hacer combate (sin protecciones) y acabamos destrozados y algunos teniendo que descansar un par de días por los golpes y encima limitamos la técnica al ir con miedo y sin golpear en la cabeza (en la gente con menos técnica prácticamente de milagro…) o con plena potencia. Siempre he querido preguntarle al maestro si es así como él aprendió HKD, ya que conociendo su técnica y su trayectoria profesional, dudo mucho que entrenara de una manera tan “Light”
La gota que casi colmó el vaso pasó el otro día. La cosa es que los viernes a última hora no suele ir casi nadie (y ninguno de los CN) así que como el maestro me indicaba que diera yo la clase pues aprovechaba para entrenar como a mí me gusta (por parejas, con combinaciones y técnicas de combate y con todo el realismo que me permita mis compañeros) La cosa es que hay un grupo que se está apuntando a esta clase porque les gusta la manera de entrenar y ya somos unos cuantos. Quiero aclarar que sólo entrenamos técnicas de HKD sólo que selecciono algunas y progresivamente les vamos dando más realismo (orientado al combate o a la defensa real).
Pues como decía el otro día pasó que llegué tarde y decidí quedarme haciendo pesas porque ya estaba empezada la clase, sin embargo, hablando con los que estaban (2 nada más) me dijeron que me estaban esperando y que algunos se marcharon porque yo no había venido, así que me remordió la consciencia y entré a entrenar con ellos. Me dijeron que el maestro había dado el calentamiento y luego les había dicho que entrenaran lo que quisieran que no tenían que parar para hacer las llaves, así que les pregunté que si querían dedicar a hacer técnica de combate y respondieron que sí. Total que cuando llevábamos un rato cuando baja el maestro, lo saludamos, y viene y les pregunta a los otros dos que qué llave fue la última, dando a entender: se acabó lo que estuvieran haciendo conmigo. Les da las llaves nuevas en plan rapidito y se va dejándome a mí como un imbécil sin saber que hacer (éramos impares)
Y ahí estaba yo haciendo flexibilidad con los ojos cerrados, pensando en las ganas que tenía de empezar a hacer otros DDCC o AAMM con más contacto, calculando el tiempo que invierto en HKD lo dedicara al fitness lo que iba a vacilar en verano (
Esa es mi pregunta-desahogo





