Quizá no sea el Foro de Artes Marciales el sitio más indicado para editar el presente mensaje, pero creo que en mayor o menor medida el asunto que conlleva es común a todas las AA.MM.
Hace poco, cuando aboné la cuota de mi gimnasio, uno de los profesores que imparte Kárate-Do, a quien conozco desde hace tiempo -dado que somos del mismo barrio y compartimos inolvidables momentos de diversión en nuestra juventud con la misma pandilla-, me comentó, a modo anecdótico (pues se encontraba algo apesadumbrado, y tuve ocasión de charlar durante un buente rato con él) que uno de sus alumnos más veteranos había comenzado a practicar Kickboxing; de un tiempo a ésta parte, ese alumno se mostraba más arrogante en las clases de Kárate-Do, queriendo llevar la voz cantante en las explicaciones del profesor de las técnicas del Arte Marcial oriundo de Okinawa, dando a ententer que sus conocimientos eran superiores a los de éste. En ocasiones, trataba incluso de crear grupitos. En pocas ganas, un alumno con ganas de mandar de forma subrepticia en las clases.
Por respeto, tanto al resto de los alumnos como al alumno veterano, mi amigo profesor no se había posicionado, pero se planteaba la posibilidad de ignorar su actitud procativa o bien actuar de alguna manera más contundente en el plano verbal. Pero todavía dudaba entre una y otra posibilidad.
Aquellos que habéis impatido (y todavía lo hacéis) clases, ¿os habéis topado con una situación semejante en vuestro tatami? ¿Cómo habéis actuado?
Saludos,
Loup



