Acabo de regresar del curso en Madrid... y suscribo todo lo dicho por Josep del celebrado en Barcelona. ¡Una gozada, damas y caballeros, pueden creerme!

Fue una pena que Lázaro Talaya no pudiese ir, pero ello no restó ni un ápice de interés a la reunión, pues sus compañeros cubrieron su baja con encomiable entrega y una profesionalidad digna de todo encomio. Gracias de todo corazón a Francisco y Bruno, así como a todos sus ayudantes y, por descontado, al resto de los compañeros que asistieron al evento. Quizá el único punto negativo que puedo resaltar fue la escasa afluencia de gente

; y eso, pese a que constituía una inmejorable oportunidad de conocer de primera mano diversos métodos de artes marciales filipinas... y tailandesas, que también vimos algo de Krabi Krabong, a un precio de risa (para mí, toda la materia que se abordó durante el seminario vale muchísimo más que los simbólicos e irrisorios 35 € que aboné

). Mi consejo es que, si podéis, no dejéis pasar la oportunidad de acudir a uno de estos cursos; estoy segurísimo de que saldréis más que satisfechos, palabra de honor (por cierto, Daedo, ¿no ibas a venir? Se te echó de menos

). No quisiera despedir el post sin antes pedir perdón por la torpeza de la que hice gala a lo largo y ancho del evento (¡qué paciencia, Señor, hubieron de derrochar conmigo los pobres instructores, repitiéndome las cosas una y otra vez... para que al final no me acabase saliendo bien nada de nada!

). Y deseo disculparme asimismo, con el corazón en la mano, con el pobre Nacho, quien tuvo la desgracia de que le tocase yo de compañero... y sufrió no pocos palos (literalmente), golpes y contusiones varias por todas partes.

De veras que lamento haberte amargado el día, debiste haberte vengado y abrirme la cabeza al primer descuido, que me lo tenía bien merecido.

Pero que conste en mi descargo que, al menos, el dolor del cuero cabelludo no tuvo nada en absoluto que ver conmigo.
