Ya, pèro sabes mejor que yo que los discípulos que Ueshiba mandó a enseñar aikido por el mundo solían aceptar todo tipo de retos como forma de hacerse "propaganda".Me imagino que, con el paso del tiempo, muchos practicantes indirectos de Ueshiba quedaron afectados (afectadísimos) por la profundidad de su filosofía y han acabado por pensar que "no hacer daño" pasa por "no tocar al otro". No lo sé, la verdad...
Navegando por internet, me encontré este párrafo sobre la vida de Saito en Iwama, que trata de atemis:
"Saito Shihan y su familia vivieron en una casa diferente, en la puerta de al lado. En ese tiempo, la familia de Saito Shihan no era dueña de algún restaurante o de otro negocio. Solo administraba un servicio familiar de lavandería. En esos días, lo convencional era instalar la fontanería fuera de la casa, y los baños estaban a un lado de las casas, fuera de estas. Colocado afuera de los baños, había un makiwara (un poste acolchando usado por karatekas para su entrenamiento).
Durante un seminario de Saito Shihan celebrado en Denver nos dijo que cuando era pequeño solía practicar karate. Le pregunte porque el makiwara era colocado fuera de esos baños. Nos dijo que como parte de su régimen de entrenamiento personal, se tenía que pegar al makiwara diez veces cada vez que fueran a utilizar las instalaciones y diez veces cuando se terminaran de usar."
Por cierto, no recuerdo dónde he leido que Ueshiba dió unas enseñanzas secretas, o como dicen los chinos "a puerta cerrada", a unos pocos alumnos suyos para garantizar su "invencibilidad" en dichos retos. ¿Hay algo de cierto en esa leyenda?
Un saludo.


