Esta puede ser, tal vez, la diferencia fundamental entre el TuiShou y el ChiSao (o, al menos, eso parece desde mi desconocimiento parcial del asunto). Durante la ejecución del ChiSao, permanecemos pegados al oponente, cediendo ante su presión, emulando el resorte de una trampa de caza, el cual permanece en un equilibrio dinámico a la espera de ver el camino libre y poder activarse.
En Wt (creo), permaneceís pegados, hasta que aparece un hueco por el que traspasar la barrera de brazos o piernas del oponente. En ese punto, os despegais de sus brazos y pasais contra su "eje", esencialmente a base de golpes.
En TCC la idea en idéntica en la primera fase, pero nosotros intentamos manejar al adversario sin despegarnos en ningún momento (esto es genérico, si parece un hueco muy tentador, también sacudimos). Cuando la "presión" por parte del adversario desaparece, dirijo la mía contra su "centro", ejerciendo mi acción desde el punto que toco. Todo esto intentamos hacerlo después de "permitir" al agresor que llegue a una posición "atada", donde su propio esfuerzo le lleva a una situación de desequilibrio, que entre otras cosas, reduce sus opciones de defensa y también su velocidad.
Esto es, en cuanto no existe una presión entre la línea central del adversario y nosotros, trocamos los papeles y pasamos de ser agredidos a agresores.
En TCC existe una maniobra que transmite una falsa sensación de "falta de presión". En general, si no notas presión, es que no la hay, pero en ocasiones, es algo falso y una trampa peligrosa, pues es donde el equlibrio se compromete con facilidad. Hay que tener en cuenta que en WT el peso permanece, si no me equivoco, siempre atrás, en TCC, no.
Sin embargo, me da la sensación de que la estrategia en el Taijiquan se basa en el completo aprovechamiento de la fuerza del otro, desviando, deflectando y absorbiendo los ataques hasta hallar un determinado punto de desequilibrio (bien sea postural o no), momento en el cual se procede a "dejarle pasar de largo" y reducirlo.
O a inflarle a bofetás. Lo que pasa es que en general, para entrenar, preferimos desequilibrar hasta un punto en el que resulta evidente que colocar una proyección "intensa", una luxación "rompedora" o una descarga de fuerza, hubiera sido sencillo. (De hecho, en ocasiones se hace, pero por lo general, es algo a lo que recurren los que no son muy buenos y mediante un considerable esfuerzo logran conectar una técnica que de haber sido precisa hubiera sido terrorífica, o bien lo hace uno que sabe y puede y además es un cabroncete de cuidado).
En cambio en el Tai Chi acompañan la fuerza del contrario, por decirlo de alguna manera, “más tiempo”, y mediante movimientos circulares. Es como agua que se desvía a través de una esfera.
Por lo que he visto de WT, actuaís como "conos", que mediante pequeñas rotaciones, provocan el desequilbrio de fuerzas y abrir hueco. Luego, la punta del cono (dedos, puño, codo, veteasaberconquetepego...), se lanza a por ti mientras tú, atontaó, te lanzas a ensartar cual pincho moruno.
En TCC somos esferas en lugar de conos y caulquier parte de la misma puede actuar como "punta" (ya se que en WT pegan con lo que sea, pero una vez más, a base de palabras, es jodío hacerse entender).
En el WT tratamos de trabajar sobre el eje central del agresor, de tal manera, que nuestro objetivo sería retorcer al agresor a través de este eje en dirección al suelo como si tratásemos de aplastarlo y retorcerlo al mismo tiempo. En cambio en el TC prestan más atención al desequilibrio a través del centro de gravedad (el famoso Tan tien) a través de movimientos circulares.
No es tan diferente. En WT, en cuanto notas un hueco, entras. Hay que ser rápido y hábil. En TCC, perseveramos (ya digo que esto es genérico, los de Wt a veces te derriban de forma "suave"), hasta comprometer por completo el equilibrio del adversario. Entonces rematamos a placer (no hace falta ni fuerza ni velocidad), pero si mucha habilidad para llegar hasta allí.
Por último, la diferencia fundamental entre Wt y TCC es la forma de aplicar fuerza en los golpes, aunque seguramente, no es tan grande como por ejemplo con el boxeo...
Antonio.