En los viejos tiempos de Palama Settlement en Honolulu, Sijo Emperado no daba por concluida la clase hasta que el tatami era impregnado con la sangre de alguien fruto de la intensidad y el realismo del trabajo. Nosotros no llegamos a eso, (gracias a Dios), pero si intentamos darle al entrenamiento la seriedad e intensidad que se debe, y claro, a veces hay accidentes, pero eso es seña de identidad del Kaju y todos lo asumimos. Parodiando aquella vieja canción ....."No estamos loooocos que venimos de entrenamientoooo"...
Saludos.



