El magnífico actor Karl Malden (Un tranvía llamado Deseo, A Streetcar Named Desire, 1961), secundario de carácter de algunas de las películas más sobresalientes de la época dorada de Hollywood nos ha dejado el 1 de julio de 2009. Reconocible por su prominente nariz carnosa, Malden saltó a la fama gracias a Elia Kazan (Viva Zapata!, 1952), a quien conocía de su época de actor de teatro.

Siempre recordaré su papel en El rostro impenetrable (One-Eyed Jacks, 1961).
¡Descanse en paz!
Salu2,
Loup



