Una película ciertamente curiosa, Peleas callejeras (Bruce Le Strikes Back, 1982), por cuanto incluye una colaboración entre tres países -Hong Kong, Francia e Italia- para sorprender al espectador con una nueva producción de la manida bruceplotation, donde los cineastas de Taiwán Joseph Kong (Cobra, 1981), de Francia Jean-Marie Pallardy (Overdose, 1987) de Italia André Koob (Twin Sisters, 1992) y de Hong Kong Huang Chien Lung (El tesoro de Bruce Le, The Treasure of Bruce Le, 1980) se regodean con una versión sui generis de la saga de James Bond -la imponente presencia de un avejentado Harold Sakata (Goldfinger, 1964) así lo indica subrepticiamente-, repleta de guiños a las películas de Bruce Lee (El furor del dragón, The Way of the Dragon, 1972), con una pelea en el Coliseo de Roma incluida, que aúna los sempiternos tópicos de cualquier cinta de serie B donde el nombre de Huang Chien Lung, alias Bruce Le, aparezca como protagonista.

Cabe destacar que la historia no tiene nada de particular: el policía de Hong Kong Bruce Le (Huang Chien Lung) viaja a Italia para luchar contra la amenaza de Sakata (Harold Sakata), un poderoso magnate chino que pretende secuestrar a la hija de un embajador americano (Dick Randall) para solicitar un cuantioso rescate por su libertad.

En su singladura, Le tendrá que enfrentarse a los esbirros de Sakata, como Bolo Yeung (Contacto sangriento, Bloodsport, 1988) o Casanova Wong (The Iron-Fisted Monk, 1978), con la ayuda de sus conocimientos de las Artes Disciplinarias. Le ayudará en su aventura la detective Chick Norris (Corliss Randall, Living Doll, 1990) -desde luego, la esposa de Dick Randall no podía tener mejor nombre en la película- que logrará conducir a su destino final: el Coliseo romano. Allí el héroe luchará con el mejor peleador de Sakata, Ron (Hwang Jang Lee, Where's Officer Tuba?, 1986).

Saludos,
Loup
