Hoy, a primera hora de la tarde, intercambié impresiones con los compañeros del trabajo sobre las AA.MM. Y, a medida que me enfrescaba en la conversación, uno de los guardias jurados confesó que tenía el cinturón negro (3º dan) de Hapkido -para evitar polémicas innecesarias, omitiré el nombre de su estilo-, ante lo cual me atreví a pedirle una breve demostración de sus conocimientos.

Me cago en la... Ojalá hubiera metido la lengua en el... El tipo, de corta estatura pero estructura fornida, me sometió a una clase de agarres, luxaciones, barridos y proyecciones. Os aseguro que mi Chin Na apenas surtió efecto para evitar su absoluto control sobre mí.
Lo que más me fastidió fue una sujeción -típica del arte marcial-, consistente en agarrar la mano, mientras el brazo pasa por debajo del codo del adversario, para llevarlo erguido como un poste, sin que pueda zafarse de la presa, so pena de lesionarse la muñeca o el codo. Todavía me duele la articulación del codo... Joer, sabía que el Hapkido era un arte marcial coreano, enfocado a la defensa personal, con un amplico abanico de técnicas. Pero hoy he probado en mis propias carnes su eficacia... ¡Qué peazos luchadores sois los hapkidoin´s!
Un saludo,
Loup



