Acabo de leer este artículo en periódico El Mundo y aún lo estoy flipando. ¿De verdad a los de la Bujinkan os enseñan a trepar paredes o es pura fantasía del autor? Porque como sea así me apunto a uno de vuestros gimnasios y en dos días me convierto en el Águila Roja de Villaverde.