Tres Policías fallecidos.
Publicado: 28 Ene 2012 14:31
""Se llamaban Javier, de 38 años, José Antonio, de 34, Rodrigo, de 35. Los tres eran policías. Javier de A Coruña, José Antonio y Rodrigo de mi provincia de Lugo.
Eran las cinco y media de la madrugada. Para un grupo de estudiantes, la recta final de una noche de quedada. Para vosotros, servidores públicos, policías nacionales, un turno de trabajo. El turno mas duro que os aleja de la familia, que solo os permite volver a casa cuando la ciudad despierta, que solo os deja dormir cuando la ciudad trabaja. El turno de las horas en que pueden brillar navajas y el alcohol se convierte en padre de insensatez. Y estabais allí, en la playa del Orzán. Patrulla de noche, servico público, guardianes del orden, garantes de seguridad y salvavidas, hasta esta madrigada.
Javier, Rodrigo, José Antonio. Quisísteis salvar a aquellos insensatos de los vapores de la juerga. Llevavais dentro tal instinto de servicio que os lanzásteis a salvarlos y vino la ola grande y traicionera que os arrastró.
Pobres guardias... Habíais salido de casa con un beso y no pudísteis volver. Quizás alguien os dijo « Cúidate hijo» o « Cúidate cariño», o «Cúidate papá», y el destino os tenía preparada la trampa del mar, hermoso pero traidor, que seduce pero mata...
Hoy me he fijado en vosotros por la tristeza de vuestro sacrificio, pero sobre todo para ensalzar vuestro trabajo. Guardianes de la noche que me cuidan mientras duermo. Habeis perecido por salvar a una persona sin importaros su embriaguez.
Vivos o muertos, sois unos héroes. Los últimos heroes de la última historia trágica que hemos tenido que contar.
Que os hagan un monumento, que ensalzen vuestros nombres, que os pongan de ejemplo a la sociedad...
Yo os rindo este homenaje de admiración y gratitud, y con vosotros a todos esos ángeles de la guarda que se llaman guardias civiles, policías locales, policías autonómicos, y en vuestro caso y con mayúsculas, POLICÍA NACIONAL.""
Descansen en paz.
Eran las cinco y media de la madrugada. Para un grupo de estudiantes, la recta final de una noche de quedada. Para vosotros, servidores públicos, policías nacionales, un turno de trabajo. El turno mas duro que os aleja de la familia, que solo os permite volver a casa cuando la ciudad despierta, que solo os deja dormir cuando la ciudad trabaja. El turno de las horas en que pueden brillar navajas y el alcohol se convierte en padre de insensatez. Y estabais allí, en la playa del Orzán. Patrulla de noche, servico público, guardianes del orden, garantes de seguridad y salvavidas, hasta esta madrigada.
Javier, Rodrigo, José Antonio. Quisísteis salvar a aquellos insensatos de los vapores de la juerga. Llevavais dentro tal instinto de servicio que os lanzásteis a salvarlos y vino la ola grande y traicionera que os arrastró.
Pobres guardias... Habíais salido de casa con un beso y no pudísteis volver. Quizás alguien os dijo « Cúidate hijo» o « Cúidate cariño», o «Cúidate papá», y el destino os tenía preparada la trampa del mar, hermoso pero traidor, que seduce pero mata...
Hoy me he fijado en vosotros por la tristeza de vuestro sacrificio, pero sobre todo para ensalzar vuestro trabajo. Guardianes de la noche que me cuidan mientras duermo. Habeis perecido por salvar a una persona sin importaros su embriaguez.
Vivos o muertos, sois unos héroes. Los últimos heroes de la última historia trágica que hemos tenido que contar.
Que os hagan un monumento, que ensalzen vuestros nombres, que os pongan de ejemplo a la sociedad...
Yo os rindo este homenaje de admiración y gratitud, y con vosotros a todos esos ángeles de la guarda que se llaman guardias civiles, policías locales, policías autonómicos, y en vuestro caso y con mayúsculas, POLICÍA NACIONAL.""
Descansen en paz.