Denunciar es gratis...
Publicado: 11 Feb 2009 01:04
--ABC. CARLOS HIDALGO. MADRID.09-02-09:
""Denunciar en España sale gratis. Otra cosa es que esa denuncia sea verdadera o que, aun siendo falsa, se castigue al infractor. Fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP), el principal en número de afiliados, informaron a ABC de que, en los últimos seis meses, su gabinete jurídico en Madrid ha recibido un total de 124 denuncias por parte de detenidos a agentes. Es decir, el mundo al revés. De estas 124 denuncias, 78 son relativas a faltas y el resto, 46, son procedimientos abreviados por delitos, precisaron las mismas fuentes.
Desde este sindicato inciden en que es una práctica habitual entre muchas personas que son detenidas denunciar posteriormente al agente o agentes que les arrestó, «lo hacen por sistema», indican. El dato es más que revelador, aproximadamente, la mitad de las detenciones acaban con el funcionario policial en cuestión denunciado.
«Muchas de esas denuncias son falsas; la mayoría de los agentes que se ven en esa tesitura salen absueltos o, incluso, ni
siquiera van a ningún lado las denuncias, puesto que se archivan», nos explican.
Los casos más numerosos se dan en la capital. ¿Por qué? Así lo explican desde el SUP: «En la capital hay determinados juzgados que son proclives a condenar a los policías. La Audiencia Provincial luego revoca las sentencias, de cualquier manera. Lo que pasa es que en las comisarías locales, como son ciudades más pequeñas, los jueces conocen a los policías, por lo que tienen más datos para saber si son agentes que pueden llegar a infringir la ley».
Una técnica muy extendida
Y recalcan: «En la plaza de Castilla hay tres o cuatro juzgados de Instrucción que, cuando llega un policía, tiene grandes probabilidades de ser condenado».
Esta «técnica» de muchos delincuentes se ha corrido como la pólvora, especialmente entre los de origen suramericano. En el SUP creen que desde algunas asociaciones que los apoyan se les dicta este tipo de instrucciones. «Incluso cuando se les lleva a comisaría a efectos de una simple identificación, denuncian que la Policía ha utilizado el exceso de fuerza, que les han gritado insultos xenófobos».
En muchas ocasiones, la denuncia viene después de que hayan sido puestos en libertad. «En la comisaría se les ofrece que les vean un médico, pero se niegan; luego, cuando están en la calle, a los dos o tres días, aparecen con un parte de lesiones». Sobre el perfil de estos delincuentes tienen relevancia los que son reincidentes.
Pero, ¿qué supone para un agente que cumple a rajatabla con su obligación verse involucrado en este tipo de situaciones? «Para un policía supone un estado de ansiedad. En la mayoría de los casos, se les abre un procedimiento disciplinario por parte de la Dirección General, sujeto a resultado penal: si se le condena, se le pone una sanción disciplinaria, pero depende, como hemos dicho, de en qué juzgado caiga su caso». Se viven, por lo tanto, situaciones extremas. A causa de una condena penal, que a veces es por un delito menor, un policía puede llegar a ser expulsado del Cuerpo. O se le abre un procedimiento por falta grave, que puede acarrear la suspensión de empleo y sueldo durante tres meses.
En cuanto al tipo de actuaciones policiales más proclives a que terminen con un funcionario injustamente denunciado por el delincuente, destacan las actuaciones de los coches patrulla contra el menudeo de droga.""
""Denunciar en España sale gratis. Otra cosa es que esa denuncia sea verdadera o que, aun siendo falsa, se castigue al infractor. Fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP), el principal en número de afiliados, informaron a ABC de que, en los últimos seis meses, su gabinete jurídico en Madrid ha recibido un total de 124 denuncias por parte de detenidos a agentes. Es decir, el mundo al revés. De estas 124 denuncias, 78 son relativas a faltas y el resto, 46, son procedimientos abreviados por delitos, precisaron las mismas fuentes.
Desde este sindicato inciden en que es una práctica habitual entre muchas personas que son detenidas denunciar posteriormente al agente o agentes que les arrestó, «lo hacen por sistema», indican. El dato es más que revelador, aproximadamente, la mitad de las detenciones acaban con el funcionario policial en cuestión denunciado.
«Muchas de esas denuncias son falsas; la mayoría de los agentes que se ven en esa tesitura salen absueltos o, incluso, ni
siquiera van a ningún lado las denuncias, puesto que se archivan», nos explican.
Los casos más numerosos se dan en la capital. ¿Por qué? Así lo explican desde el SUP: «En la capital hay determinados juzgados que son proclives a condenar a los policías. La Audiencia Provincial luego revoca las sentencias, de cualquier manera. Lo que pasa es que en las comisarías locales, como son ciudades más pequeñas, los jueces conocen a los policías, por lo que tienen más datos para saber si son agentes que pueden llegar a infringir la ley».
Una técnica muy extendida
Y recalcan: «En la plaza de Castilla hay tres o cuatro juzgados de Instrucción que, cuando llega un policía, tiene grandes probabilidades de ser condenado».
Esta «técnica» de muchos delincuentes se ha corrido como la pólvora, especialmente entre los de origen suramericano. En el SUP creen que desde algunas asociaciones que los apoyan se les dicta este tipo de instrucciones. «Incluso cuando se les lleva a comisaría a efectos de una simple identificación, denuncian que la Policía ha utilizado el exceso de fuerza, que les han gritado insultos xenófobos».
En muchas ocasiones, la denuncia viene después de que hayan sido puestos en libertad. «En la comisaría se les ofrece que les vean un médico, pero se niegan; luego, cuando están en la calle, a los dos o tres días, aparecen con un parte de lesiones». Sobre el perfil de estos delincuentes tienen relevancia los que son reincidentes.
Pero, ¿qué supone para un agente que cumple a rajatabla con su obligación verse involucrado en este tipo de situaciones? «Para un policía supone un estado de ansiedad. En la mayoría de los casos, se les abre un procedimiento disciplinario por parte de la Dirección General, sujeto a resultado penal: si se le condena, se le pone una sanción disciplinaria, pero depende, como hemos dicho, de en qué juzgado caiga su caso». Se viven, por lo tanto, situaciones extremas. A causa de una condena penal, que a veces es por un delito menor, un policía puede llegar a ser expulsado del Cuerpo. O se le abre un procedimiento por falta grave, que puede acarrear la suspensión de empleo y sueldo durante tres meses.
En cuanto al tipo de actuaciones policiales más proclives a que terminen con un funcionario injustamente denunciado por el delincuente, destacan las actuaciones de los coches patrulla contra el menudeo de droga.""