Hola a todos!
Sólo quería hacer una pequeña reseña del curso de este pasado sábado, en el cual nos juntamos mucho budokas de diversa índole y procedencia y en donde nos lo pasamos realmente bien.
Los compañeros de Barcelona del Shoshinkan Dojo llegamos sobre las nueve a Zaragoza, después del pertinente cortado, como siempre nos hicimos la picha un lío para encontrar el dojo (otra vez se agradecería encarecidamente un enlace al google maps

), pero afortunadamente llegamos a la hora convenida. Debo decir que el lugar donde se impartió el curso me pareció muy acertado, el tatami era de dimensiones considerables y la decoración del lugar (kamiza, los bogus de kendo etc) destilaba budo por los cuatro costados.
Una vez saludados a los maestros nos cambiamos y a la faena!
Se divió el tatami en dos partes, un grupo pasó a trabajar kenpo con el maestro Raúl Gutierrez y el otro Yubi bo con el maestro Pau Ramón. A mi me tocó esta vez kenpo, el trabajo del maestro Guierrez me pareció tremendamente contundente (sobre todo para el uke...), trabajamos series de autodefensa contra agarre a solapa, directos y patadas.
En el siguiente turno unos trabajamos con el Maestro Miranda la disciplina de Aikijujutsu, mientras que el otro grupo trabajaba Okinawa Kobudo (el arma versada era el bo) con el maestro Sergio Hernandez. El Maestro Miranda nos deleitó con una series que empezaron sobre mune dori (agarre a solapa, el maestro tubo a bien explicarnos el origen histórico del agarre), acabando en te uchi mata gaeshi (ataque a la cara interna del muslo). También vimos series sobre ushiro ryote dori (presa de los dos brazos por atrás), para acabar en el yuki chigae (retorcer lo retorcido), ataques a kyusho, y como siempre un sello personal del maestro, estudio de los nudos, esta vez le tocó el turno al ashi tatami (doblar las piernas), con unas variantes. Creo que la gente que veía el aikijujutsu por primera vez se llevó una grata impresión. Aquí tengo que hacer una mención especial al maestro Miranda que con un trancazo de miedo y con fiebre se marcó una clase impresionante, desde aquí muchas gracias maestro por tu esfuerzo.
Parón obligatorio para comer (buenos manjares en tierras mañas), paseo (alguno) y siesta campestre (otros) y vuelta a al tajo. Esta vez nuestro grupo trabajó tecnicas de autodefensa de jujutsu con el maestro Miranda, y en la otra parte del tatami se trabajó okinawa kobudo, los compañeros "okinawenses" se marcaron un kata que me gusto mucho, mucho, trabajo serio, contundente. En la clase de jujutsu trabajamos defensas sobre ataques al cuello, combinaciones de directos y ganchos, agarre a la solapa con intimidación, vamos otra pedazo de clase. Y para terminar el día, una gran dosis de dolor con el yubi-bo del maestro Pau Ramón (yo creo que el pecho del pobre Miguel debe estar dos centímetros más hundido).
Como comentario final, remarcar la excelente actitud y ambiente de camaradería que reinó en todo el curso, un placer poder trabajar con ustedes.
Un saludo.