Es que, quizá, la pregunta adecuada no sería qué compraríamos, sino qué
no compraríamos.

Ten en cuenta que los Estados Unidos son un paraíso para los amantes de las artes marciales y los "juguetitos" relacionados con ellas. Así que, a bote pronto, se me ocurren cosas como las que tú has mencionado... y otras muchas: bastones extensibles de todas las longitudes, empuñaduras, colores o marcas (ASP, Monadnock...); sprays de defensa personal de contenido bastante más "contundente" del que se permite por estos lares; tasers de todos los tamaños, voltajes e intensidades de corriente; armas de filo reales y de entrenamiento, ni que decir tiene que también en un amplio abanico de modelos y tamaños

; linternas tácticas; DVD's y libros a tutiplén... Las posibilidades, en comparación con el mercado español, son abrumadoras.

El único límite que puedes tener es, por descontado, el presupuesto del que dispongas. Aunque, eso sí, hazte a la idea de que, salvo que por tu actividad laboral (o "enchufes" inconfesables

), goces de una bula aduanera de anchísima manga, me temo que el gran problema consistiría en que casi todos esos objetos te los van a requisar apenas cruces de nuevo la frontera de este país.

Y, para rematar la faena, hasta es posible que, merced a semejante "equipaje", goces alguna que otra noche de la cálida hospitalidad de un alojamiento carcelario en tanto se demuestre que ni eres un terrorista, ni albergas ninguna clase de intenciones de dedicarte a tan poco honorables menesteres.
