Basculas medidoras de grasa
Publicado: 18 Jul 2004 20:55
El porcentaje de grasa es engañoso
Es absolutamente normal que nuestro peso varíe bastante en un periodo corto de tiempo. Por ejemplo, después de realizar un ejercicio intenso podemos perder entre 1 y 2 kilos de agua, que serán recuperados en las 24 horas siguientes. Anecdóticamente, nuestro porcentaje de grasa aumenta temporalmente debido a que la masa grasa permanece casi intacta mientras que nuestro peso es menor.
También algunas mujeres experimentan una variación cíclica del peso debido a la menstruación, durante la que pueden ganar varios kilos de líquido. Engañosamente, su porcentaje de grasa disminuye transitoriamente, debido a haber aumentado su peso total.
Así pues, fijarse en el porcentaje de grasa puede ser equívoco durante determinados lapsos de tiempo.
Por ejemplo, en los casos mencionados anteriormente o en el de estar haciendo dieta. Si perdemos solo agua el porcentaje de grasa aumenta a pesar de que la masa grasa se mantiene constante. Lo mismo ocurre cuando ganamos peso ya que los carbohidratos se encargan de almacenar líquido también.
Es mucho más conveniente tener una visión más general y a largo plazo del peso y porcentaje de grasa, sabiendo que pueden variar rápidamente durante horas o días. Es conveniente al iniciar una dieta (volumen / definición) fijarse más en la cantidad (kilos) de músculo y grasa que en sus porcentajes.
De ahí que no tenga mucho sentido pesarse más de una o dos veces a lo sumo por semana, o medir el índice de grasa.
Teoría de la impedancia bioeléctrica
Desde hace varios años existen métodos complejos de laboratorio, como los rayos X. El Dr. A. L. Thomasset tuvo en 1970 la idea de utilizar las propiedades eléctricas del cuerpo para analizar la composición corporal. Es lo que llamamos impedancia bioeléctrica.
La impedancia en posición vertical permite medir la masa muscular (huesos, músculos, víscera y agua) de los miembros inferiores, la cual representa del 32 al 45% del total en cualquier tipo de sujeto, ya sea delgado u obeso.
Las básculas medidoras están dotadas de un generador de señales de alta frecuencia y de un detector de precisión. Una corriente de muy baja intensidad (algunos millonésimos de amperios), totalmente imperceptible y que desde luego no representa peligro alguno, recorre los dos miembros inferiores y permite evaluar su resistencia. Esta es emitida de un pie a otro y conducida por la masa de agua presente, la cual se encuentra sobre todo en la masa muscular (músculos, agua, esqueleto, órganos y sangre).
La resistencia depende del agua contenida, la cual tiene una proporción notablemente constante en la masa muscular. Concretamente, el 73% de los músculos son agua. Gracias a este dato junto con el sexo, edad y estatura del usuario se calcula la masa muscular de todo el cuerpo.
Por otro lado, el tejido adiposo está compuesto de células que contienen la masa grasa, un poco de agua y de proteínas. La masa grasa está formada ante todo de triglicéridos. Esta es totalmente aislante, no conduce la electricidad y por lo tanto no se mide directamente, sino que se calcula utilizando con precisión el peso controlado al mismo tiempo.
Masa grasa = Peso – Masa muscular.
Por ello, este método toma en cuenta la totalidad de las grasas, incluso la grasa localizada, así como la del abdomen.
Márgen de error
Los defensores de este método aseguran que el control de varios cientos de sujetos ha demostrado que es posible calcular la masa muscular total a partir de los miembros inferiores con solo un error del 3 al 5%.
Haciendo cuentas nos encontramos con que, para un culturista de 90 kg cuya masa muscular grasa resulta de 10 kg empleando este sistema, podría ser en realidad de 9,5 a 10,5 (considerando un error posible del 5%).
Expresado en porcentaje de grasa corporal obtendríamos un 11,1% con la báscula, estando el valor real comprendido entre 10,5% y 11,6%.
Límites del método
• Por el momento su uso está reservado a personas de 16 a 70 años y todavía no ha sido validado para los niños o sujetos mayores de edad.
No es útil para los menores debido a las variaciones de la cantidad de agua del cuerpo y las diferencias de estatura en el período de crecimiento.
• Así mismo, se desconoce todavía la técnica para aislar el peso del bebé de una madre embarazada, por lo que no es útil para estas. Su uso, de cualquier modo, no entraña peligro.
• Proporciona resultados erróneos en caso de edemas en los miembros inferiores (piernas hinchadas), personas sometidas a diálisis y afectadas de disformismo.
• En el deportista, sobre todo en el culturista, la medición es inadecuada si existe hipertrofia aislada en los músculos de la parte superior o inferior del cuerpo (musculatura no habitual). • Los resultados son falsos en caso de fiebre.
• Está prohibido utilizar este método en los portadores de estimuladores cardíacos o marcapasos.
Cómo se usa
La medición debe realizarse siempre en las mismas condiciones, una vez por semana y en el momento de despertar para no tener en cuenta las fluctuaciones de peso durante el día a causa de la alimentación, la digestión o la actividad física.
Hay que dejar pasar 15 minutos después de levantarse, de modo que el agua contenida en el cuerpo se reparta naturalmente a los miembros inferiores.
Debemos dejar pasar al menos 6 u 8 horas tras un esfuerzo físico para medirnos o los valores no serán correctos.
Obviamente, permanecer inmóvil durante la medición, la cual debe efectuarse con los pies descalzos, secos y en correcta posición sobre los sensores.
No debe existir contacto entre las piernas (muslos, rodillas o pantorrillas), para lo cual podemos flexionar las piernas o deslizar entre ellas una hoja de papel. Evidentemente debemos estar desnudos, o la báscula añadirá el peso de la ropa al de la masa grasa.
Saludos
Es absolutamente normal que nuestro peso varíe bastante en un periodo corto de tiempo. Por ejemplo, después de realizar un ejercicio intenso podemos perder entre 1 y 2 kilos de agua, que serán recuperados en las 24 horas siguientes. Anecdóticamente, nuestro porcentaje de grasa aumenta temporalmente debido a que la masa grasa permanece casi intacta mientras que nuestro peso es menor.
También algunas mujeres experimentan una variación cíclica del peso debido a la menstruación, durante la que pueden ganar varios kilos de líquido. Engañosamente, su porcentaje de grasa disminuye transitoriamente, debido a haber aumentado su peso total.
Así pues, fijarse en el porcentaje de grasa puede ser equívoco durante determinados lapsos de tiempo.
Por ejemplo, en los casos mencionados anteriormente o en el de estar haciendo dieta. Si perdemos solo agua el porcentaje de grasa aumenta a pesar de que la masa grasa se mantiene constante. Lo mismo ocurre cuando ganamos peso ya que los carbohidratos se encargan de almacenar líquido también.
Es mucho más conveniente tener una visión más general y a largo plazo del peso y porcentaje de grasa, sabiendo que pueden variar rápidamente durante horas o días. Es conveniente al iniciar una dieta (volumen / definición) fijarse más en la cantidad (kilos) de músculo y grasa que en sus porcentajes.
De ahí que no tenga mucho sentido pesarse más de una o dos veces a lo sumo por semana, o medir el índice de grasa.
Teoría de la impedancia bioeléctrica
Desde hace varios años existen métodos complejos de laboratorio, como los rayos X. El Dr. A. L. Thomasset tuvo en 1970 la idea de utilizar las propiedades eléctricas del cuerpo para analizar la composición corporal. Es lo que llamamos impedancia bioeléctrica.
La impedancia en posición vertical permite medir la masa muscular (huesos, músculos, víscera y agua) de los miembros inferiores, la cual representa del 32 al 45% del total en cualquier tipo de sujeto, ya sea delgado u obeso.
Las básculas medidoras están dotadas de un generador de señales de alta frecuencia y de un detector de precisión. Una corriente de muy baja intensidad (algunos millonésimos de amperios), totalmente imperceptible y que desde luego no representa peligro alguno, recorre los dos miembros inferiores y permite evaluar su resistencia. Esta es emitida de un pie a otro y conducida por la masa de agua presente, la cual se encuentra sobre todo en la masa muscular (músculos, agua, esqueleto, órganos y sangre).
La resistencia depende del agua contenida, la cual tiene una proporción notablemente constante en la masa muscular. Concretamente, el 73% de los músculos son agua. Gracias a este dato junto con el sexo, edad y estatura del usuario se calcula la masa muscular de todo el cuerpo.
Por otro lado, el tejido adiposo está compuesto de células que contienen la masa grasa, un poco de agua y de proteínas. La masa grasa está formada ante todo de triglicéridos. Esta es totalmente aislante, no conduce la electricidad y por lo tanto no se mide directamente, sino que se calcula utilizando con precisión el peso controlado al mismo tiempo.
Masa grasa = Peso – Masa muscular.
Por ello, este método toma en cuenta la totalidad de las grasas, incluso la grasa localizada, así como la del abdomen.
Márgen de error
Los defensores de este método aseguran que el control de varios cientos de sujetos ha demostrado que es posible calcular la masa muscular total a partir de los miembros inferiores con solo un error del 3 al 5%.
Haciendo cuentas nos encontramos con que, para un culturista de 90 kg cuya masa muscular grasa resulta de 10 kg empleando este sistema, podría ser en realidad de 9,5 a 10,5 (considerando un error posible del 5%).
Expresado en porcentaje de grasa corporal obtendríamos un 11,1% con la báscula, estando el valor real comprendido entre 10,5% y 11,6%.
Límites del método
• Por el momento su uso está reservado a personas de 16 a 70 años y todavía no ha sido validado para los niños o sujetos mayores de edad.
No es útil para los menores debido a las variaciones de la cantidad de agua del cuerpo y las diferencias de estatura en el período de crecimiento.
• Así mismo, se desconoce todavía la técnica para aislar el peso del bebé de una madre embarazada, por lo que no es útil para estas. Su uso, de cualquier modo, no entraña peligro.
• Proporciona resultados erróneos en caso de edemas en los miembros inferiores (piernas hinchadas), personas sometidas a diálisis y afectadas de disformismo.
• En el deportista, sobre todo en el culturista, la medición es inadecuada si existe hipertrofia aislada en los músculos de la parte superior o inferior del cuerpo (musculatura no habitual). • Los resultados son falsos en caso de fiebre.
• Está prohibido utilizar este método en los portadores de estimuladores cardíacos o marcapasos.
Cómo se usa
La medición debe realizarse siempre en las mismas condiciones, una vez por semana y en el momento de despertar para no tener en cuenta las fluctuaciones de peso durante el día a causa de la alimentación, la digestión o la actividad física.
Hay que dejar pasar 15 minutos después de levantarse, de modo que el agua contenida en el cuerpo se reparta naturalmente a los miembros inferiores.
Debemos dejar pasar al menos 6 u 8 horas tras un esfuerzo físico para medirnos o los valores no serán correctos.
Obviamente, permanecer inmóvil durante la medición, la cual debe efectuarse con los pies descalzos, secos y en correcta posición sobre los sensores.
No debe existir contacto entre las piernas (muslos, rodillas o pantorrillas), para lo cual podemos flexionar las piernas o deslizar entre ellas una hoja de papel. Evidentemente debemos estar desnudos, o la báscula añadirá el peso de la ropa al de la masa grasa.
Saludos