Está claro que la respuesta final ha de ser una mezcla de ambos tipos de condicionamiento (clásico y operante). Por cierto, ya que estamos... ¿No habría algo también de condicionamiento vicario al absorber patrones de conducta de nuestro entorno inmediato (instructor, compañeros, etc...)?
Nunca me ha quedado muy clara la distinción.
¿Quieres que afronte un conflicto con conductas agresivas o de evitación?: c. operante
¿Quieres que reaccione ante una persona de pantalón naranja de la misma forma de la que responde a un conflicto? c. clásico.
En el c. clásico somos pacientes de la acción; en el operante, agentes. El resultado no es exacamente una mezcla: el sujeto reacciona ante un tipo de pantalón naranja del mismo modo del que reaccionaría ante un conflicto por c. clásico, (el tipo funciona como estímulo condicionado) pero reacciona de una forma u otra dependiendo de su historial de refuerzos y castigos (el tipo funciona como estímulo discriminativo). El del pantalón naranja funciona, por tanto, como un estímulo condicionado y como un estímulo discriminativo, pero cada cosa por su lado, no mezcladas. Hablamos de cómo
funciona en cada proceso, no de lo que sea en sí.
El aprendizaje vicario es el proceso por el que se adquieren conductas al no solo ver a otra persona ejecutarlas, sino al ver también las contingencias (refuerzos y castigos) que se le siguen a la conducta. Si el hermano A ve al hermano B gritar a su madre, no solo por verlo lo va a repetir. Ahora, si el hermano B se sale con la suya al gritar, el hermano A probablemente lo repita; si el niño, por lo contrario, se queda sin postre, las probabilidades de que el hermano A grite a su madre probablemente sean menores que las iniciales. Traslada esto a observar cómo alguien sale airoso (o apaleado) de un intento de atraco al enfrentarse a los agresores.
Concuerdo. No obstante, sigo haciendo una clara distinción entre la relativa calma que se logra a base de combatir y repetir las técnicas un millón de veces, con el estado inalcanzable e ideal de 'mushin', que trasciende lo humano.
De ahí que le dijera a Maica que lo más cercano que va a lograr es una respuesta muy automatizada e instintiva, pero no lo de la mente el calma como la superficie de un lago una noche de verano con brisilla del noroeste.
Te pondré como ejemplo el caso de las fobias. Muchas fobias se adquieren por c. clásico: ves aparecer una avispa, y el bichejo te alegra la mañana con un picotazo. Les cogerás miedo. Eso sí, si aguantas delante y ves cómo no pasa nada, que si no la asustas no pica, probablemente la respuesta condicionada de ansiedad desaparezca (se extinga).
Si has tenido dos conflictos, y en los dos has acabado en la UVI, les cogerás miedo. Sin embargo, si vas cogiendo experiencia, vas saliendo victorioso y demás, se lo perderás.
Otra cosa es que, si la misma persona que ha acabado en la UVI en los dos conflictos, tiene después otros dos, huye y le sale bien, esté siendo reforzada a huir, y castigada para luchar.
En los temas de chi, ki y demás... no me meto. Mientras no sean operativizados científicamente, no sabemos concretamente a qué nos referimos, y, por tanto, pertenecen al terreno de la fe. Que ojo, esto no significa
forzosamente que no existan. Simplemente, no podemos hablar de su importancia en un combate con el mismo rigor del que hablamos de la importancia de la potencia física (ser capaz de ejecutar mucha fuerza en un espacio muy reducido de tiempo)
Entiendo lo que dices y tiene sentido. Pero sigo pensando que hay ciertos estímulos inespecíficos que pueden suscitar un reflejo de huida o lucha (el ejemplo del pantalón naranja).
Concuerdo con lo que dices acerca de la conducta reforzada (por ende, condicionamiento operante), luego llego a la conclusión de que sería una mezcla de ambos condicionamientos y no solamente uno. ¿Me equivoco?
Creo que a esto ya te he respondido más arriba.
Un saludo
