Ahí están los chinos. Antaño, grandísimos maestros de artes marciales. Artes marciales reales. Utilizadas en la guerra, a vida o muerte. Y a finales del XIX, llegan unos tíos con unos palos que usaban algo que habían inventado los propios chinos y que no habían considerado como utilizable para la guerra. En 1911, ya se había proclamado la República en China y al igual que hizo Japón mucho antes, dejaron de utilizar esas artes marciales tan difíciles de aprender y comenzaron a utilizar armas de fuego. En los años 60 ya se habían hecho con la bomba atómica.
Así que, a día de hoy, las artes marciales sólo se pueden concebir como un deporte para practicar en un ring, porque otra utilización ha quedado obsoleta. Y por eso existe el Karate, el Judo y el Taekwondo olímpico. Naturalmente, los que suelen destacar son los practicantes de los países de donde son originarias dichas disciplinas.
Y entonces, en los 70 llegan cuatro yanquis iluminados y dicen que eso del Karate no funciona en la calle porque no hay contacto y tal y cual. Y van e inventan el "Furcontas", que eso si que es real. Vamos que ¿cómo iban a permitir ellos que unos amarillos de mierda les enseñen a pelear?. A ellos precisamente, que son superiores. Las artes marciales las tenían que inventar ellos despues de haberlas dejado morir los chinos por ineficaces, tras cientos de años siendo su arma de guerra.
Vamos que ahora resulta que es que las artes marciales chinas son bailes regionales y lo bueno es el KIMBOSIN, y el Joe Lewis era la leche y Jackie Chan un simple actorcillo.
En fin, que en el mejor de los casos, siendo muy, muy bueno y teniendo una experiencia de muchos años en las puertas de los locales conflictivos, te pueden pasar dos cosas:
-Que el que va buscándola junto con sus 12 amigos y sus respectivas barras de hierro (porque no se la van a jugar, igual que los leones no buscan al búfalo fuerte y sano que les pueda desgraciar, sino al débil, que es más fácil coger), se acerque a tí, sin ponerse en guardia previamente y sin lanzarte un jab, y sin previo aviso te atice con una cadena después de que un compinche te despiste por la espalda, te tiren al suelo y te pateen hasta que te maten. Claro si eres experto en el eficacísimo Jiu-Jitsu, como en el suelo eres un fiera, sabrás hacer una magnífica llave y desarmarlos a todos y luego tu compañero te declarará vencedor por sumisión de todas las barras de hierro.
Y da igual que sean balas perdidas hartos de dar y recibir navajazos a los que les importa una mierda ir a la cárcel, porque para ellos la calle no es mucho mejor. Da igual que sean unos niñatos que piensan que no les puede pasar nada porque han estado haciendo eso toda su vida y hasta la fecha, pensaban que no les podía pasar nada, hasta que se han visto delante de un juez, y ya se han dejado crecer el pelo y lloran como niños diciendo que se quieren ir a casa con su mamá, que ellos no sabían que hacer esas cosas estaba feo. Todo esto en el mejor de los casos porque es posible que no les pase nada y se vayan de rositas porque los pobrecillos no sabían lo que hacían puesto que las criaturas estaban bajo los efectos de las drogas.
-Pero también puede pasar que no aparezcan doce animales, sino sólo 3 y desarmados. Y entonces vas tú y tu compañero y les mostráis los beneficios de la prudencia y la cautela en no buscar las vueltas a quien no conoces. Y como los atacantes siempre salen ganando más tarde o más temprano porque mientras el defensor se limita a defender y el atacante puede esperar mejor ocasión, pues éstos también saldrán ganando. Porque son expertos en atacar, o sea, en buscar problemas a sus congéneres. Y en este mundo la gente más cruel, asesina y despiada es experta también cuando interesa como táctica de guerra, en aparecer como víctima cuando no puede con su presunta víctima. Y entonces van y te denuncian a tí y a tu compañero. Y entonces a vosotros si que se os cae el pelo, porque un juez puede ser muy escrupuloso respecto de las leyes y tener en cuenta mil atenuantes cuando se trata de un delito. Pero amigo, si se trata de defensa propia ya no son tan escrupulosos y pasan a ser más humanos y como tales, más sujetos a las pasiones humanas.
Y no les gusta que alguien se inmiscuya en sus funciones, y como tú te has tomado la justicia por tu mano, te has inmiscuido, y por consiguiente te meten un buen puro del 44.
Todo como consecuencia de no haber tenido en cuenta en la pelea cosas que tú SI tienes que perder.
Porque tú tienes familia, un trabajo, una vida cómoda, etc. que no quieres perder yendo a la cárcel. Y es que los límites que uno se imponga en una pelea son una gran desventaja, cuando el contrario no se los impone porque quiere matarte, y tu no vas a matarte a él.
Conclusión, las artes marciales son un excelente pasatiempo, hobby o sistema para mantenerte con buena salud, pero si quieres evitar tener problemas con gente experta en buscártelos, es mejor evitarlos.
