Discrepo... ¿y lo de interrumpir el ataque cortando el camino?
La teoría de la línea central y el camino más corto entre dos puntos está muy bien... siempre y cuando las circunstancias sean apropiadas (blanco estático, guardia abierta, etc...). Lo malo es que los oponentes en el mundo real tienden a no parar de moverse, pivotar, hacer uso de los ángulos, cubrirse... Y, por si fuera poco el descaro del que hacen gala al no dejarse pegar, tienen la inmensa desfachatez de tratar de arrancarnos la cabeza a mamporros.
El vídeo que acabas de poner tú mismo es muy ilustrativo al respecto: basta con un pequeño pivote lateral de tronco para salirse de la perfecta trayectoria rectilínea de los puños en cadena y, en cuestión de unas escasas fracciones de segundo, uno recibe un 'crochet' con la fuerza de una coz de mula y de repente el mundo se apaga.
Si pretendes defender tus costados a base de tratar de cerrar la distancia con golpes rectilíneos harás muy, muy, pero muy feliz a tu odontólogo. Otra cosa es cubrirte bien con un brazo (a lo Crazy Monkey, cuña invertida, 'flinch' de Tony Blauer o similares) y contraatacar con el otro. Pero confiarlo todo en "como el camino es más corto, seguro que yo llego antes" es un billete de ida hacia el hospital.
Entre otras cosas porque aquello que no permanece estático varía su posición relativa y distancia con respecto a nosotros.
PUNTO A |----------> PUNTO B (vector compuesto por 10 signos negativos).
PUNTO A |-------
||||||||||||||||||||||||||--
||||||||||||||||||||||||||||||-> PUNTO B
En el segundo caso, al no permanecer estático el Punto B, el ataque del Punto A debe variar su trayectoria, alargando su recorrido y estando a la expectativa de lo que el otro haga.
Como igual no se entiende demasiado a partir del esquema que he expuesto, pondré un ejemplo más claro: pide a un compañero que se ubique de espaldas a ti en campo abierto, a unos dos metros de distancia. A tu señal, indícale que debe comenzar a
correr en línea recta mientras tú le das caza hasta lograr tocar con tu mano en su espalda. Sencillo, ¿no? No hay esquivas, no hay amagos y la trayectoria es siempre la misma; cuestión de correr hasta darle alcance y palmear su espalda.
Ahora repite la operación, pero deja que tu compañero corra en la dirección que quiera, haciendo zig-zag, agachándose, girando sobre sí mismo de forma que su espalda se encuentre fuera de tu alcance, etc... Vaya, parece que ya no es tan fácil tocar su espalda, ¿verdad? ¿Qué ha pasado con el "camino más corto", la línea central y bla-bla-bla? Igual si, cuando estás dándole alcance recurres a la línea curva y le pones una hermosa zancadilla lo tienes un poco más sencillo para lograr tu objetivo.
Como bien dijo en cierta ocasión Mike Tyson: "todo el mundo tiene un plan perfecto en mente... hasta que reciben la primera hostia".