No creo que las katas te den ningún control de la distancia, pero bueno, esto es opinión personal.
Pero al menos es más realista que hacer katas al aire o que un enfrentamiento coreografiado.
Tampoco es que yo pretenda vender el entrenamiento en forma de kata como la única verdad verdadera, pero sí creo que en general se le da demasiado poco crédito a esta forma de entrenar.
Quizás porque fue de lo primero en llegar a occidente, cuando la gente oye kata piensa en las series largas y en solitario que se practican en karate, o esa sensación tengo a menudo cuando oigo a la gente hablar sobre el tema. Pero esta forma no es la más típica de Japón, y diría que ese tipo de katas parecen tener algo más de foco en ser una colección de técnicas en solitario sobre las que luego interpretar aplicaciones, y viene fuertemente influenciado de China. Puede que en este tipo de katas el control de la distancia no sea tan fundamental, los desconozco.
En Japón, la mayoría de katas practicados en las distintas koryu son en pareja, y por lo general, salvo algunas escuelas, tienden a ser breves. Únicamente en algunas pocas escuelas concretas que se especializaron fuertemente en el iai tiene más peso a día de hoy el trabajo en solitario, pero por lo general el trabajo en pareja predomina. Y en este tipo de trabajo, el control de la distancia es fundamental, y en mi opinión sí que enseñan esto muy bien, y yo me extrañaría que cualquiera que haya practicado una koryu de cualquier tipo comparta esta opinión.
Un segundo punto muy importante, es que un kata en pareja no es una coreografía, y nunca debería serlo. Diferentes katas, incluso dentro de una misma tradición, pueden tener propósitos muy distintos de cara al entrenamiento, y no todos intentan ser una representación real de una técnica de combate. Pueden servir para enseñar a utilizar el cuerpo de una forma, a medir distancias, a entender un tipo de desplazamiento, o una estrategia, a menudo sacrificando otros aspectos del combate para subrayar lo que ese kata pretende enseñar. Luego por supuesto, también hay muchos que intentan ser una aplicación ajustada de una técnica realista, pero hay que saber interpretar el propósito de cada kata para dirigir el entrenamiento correctamente, porque si intentas decir "esto no se haría en combate" en un kata que no lo pretende, e intentas retorcerlo para que encaje en tu interpretación, no vas a obtener ni su propósito original, ni el que tú pretendes darle.
El problema del trabajo de kata es que es MUY FÁCIL entrenarlo mal, y efectivamente convertirlo en una coreografía, y es fundamental tener a alguien que sepa enseñarlos correctamente y evitar que los practicantes los malinterpreten. Del mismo modo, en casi todas las escuelas es el profesor o el alumno más veterano el que se pone en la posición de quien inicia la agresión, para darle al practicante los ataques correctos, y poco a poco a medida que el nivel avanza, poner al practicante en aprietos, no únicamente atacando con más intensidad o velocidad, sino también aplicando variaciones repentinamente si el alumno deja huecos abiertos, no controla correctamente la distancia, o el timing, etc. Entrenados bien, y cuando ya se tiene cierta experiencia, su práctica conlleva cierto peligro, y son una excelente herramienta que enseña mucho más de lo que aparenta cuando se ven desde fuera.
Ahora bien, si de cara a ser un luchador más efectivo es mejor hacer solo kata, o solo sparring, o 50-50, y las ventajas e inconvenientes de cada uno de los extremos, ahí ya cada uno mantendrá su opinión, e igual que hace 400 años se discutía, hoy se discute, y estoy seguro que dentro de 200 se seguirá discutiendo, especialmente cuando hablamos de disciplinas con armas de diverso tipo, donde el sparring suele implicar más compromisos que en mano vacía. Pero en mi opinión quien dice que el kata no vale para controlar distancias, o desecharlo despectivamente de la forma que hacen muchos, es que no ha profundizado en una koryu.