Hector escribió:Como te refieres a mi texto, debo interpretar que crees que yo lo hago de forma competitiva y no es así. Para mi el objetivo de un ejercicio es que me sirva para desarrollar capacidades que se presentan importantes, entre otras cosas, para el combate. Así que el objetivo es desarrollarlas y para eso abogo por un método analítico (en este caso poco porque no lo considero como algo tan fundamental en lo que hago) y sobre todo sintético, en donde la totalidad de ejercicio se realiza con oposición de forma que se muestra al novato que hay momentos en donde hay que ceder y momentos en donde hay que empujar y la propia práctica (si el objetivo es aprender) te va mostrando el camino.
Estoy completamente de acuerdo
Hector escribió:Si solo hay "ego" y competición (como dices) entonces el horizonte es cortito, así que si alguien grande y fuerte me tira haciendo tuishou "a fuerza" me quedo calladito o le demuestro que con poco esfuerzo lo tiro yo, pero no le pido que colabore. Las reglas son las mínimas indispensables (segun el ejercicio) y todo lo que no está prohibido está permitido y si quiere hacerme trampa ¡que la haga! ya se dará cuenta para que le sirve y a mi me sirve para estar atento a cualquier cosa que ocurra (ya se ve con esto que no hago de ello un "purismo", sino un simple medio de entrenamiento con aplicación a lo que me interesa), si la "trampa" es una carencia, pues me interesa mostrar que a pesar de ella el resultado será el que será.
También estoy de acuerdo contigo.
Mi opinión iba encaminada a mas o menos justificar el porque de esas “demostraciones” donde parece que hay colaboración del alumno con su maestro. En mi opinión, creo que seguro que algo de colaboración hay cuando han quedado con alguien para que les grabe y publique el video en algún sitio. Y bueno, ya ni hablamos de videos donde las respuestas son súper exageradas. En fin, no dejan de ser demostraciones mas o menos publicitarias.
Tampoco me parece mal hacer tuishou con alguien que haga trampas. Siempre y cuando no caigas en la misma dinámica e intentas resolver de manera correcta su juego sucio. Pienso que hacerlo así es imprescindible para probar, depurar y mejorar lo que has entrenado de manera correcta y cooperante.
Cuando hablo de que hacer trampas es sinónimo de carencia no me refiero a que sean “inútiles”, me refiero (y es solo una opinión) a que un “entrenamiento basado en el juego sucio” será muy productivo a corto plazo pero tocará techo enseguida. Imagina a dos personas que comienzan a boxear. Una de ellas peca tanto de escepticismo que el entrenamiento clásico le parece muy irreal y se dedica a practicar golpes bajos, y la otra persona cree en el entrenamiento tradicional y lo sigue de forma constante. Esta claro que los primeros meses, el que hace juego sucio ganará o anulará todos los combates. Pero cuando pase el tiempo, la persona que hacia el trabajo clásico, además de saber dar golpes bajos, sabrá luchar utilizando los recursos fuertes de su estilo, y la experiencia de trabajar tanto con compañeros que se dedican al entrenamiento del juego sucio harán que sea una persona muy difícil de colar un golpe bajo y muy peligrosa con sus puños.
El caso es que muchas veces basta con ver a dos personas haciendo tuishou de forma suave (aunque haya algo competitividad en su ejercicio) para convertirlo en pasto de criticas sobre su falta de realismo al no apreciarse violencia explícita como ocurren con la mayoría de los deportes de contacto y artes marciales. Y siendo una persona escéptica lo entiendo, es difícil creer que algo así sirve. Yo opinaba lo mismo hace años. Y es que este tipo de cosas no se pueden explicar con videos y con retórica, solo pueden encajar cuando uno practica con alguien con el nivel suficiente como para poder transmitir en caliente las aplicaciones de este entrenamiento de una forma mas realista. A mi me convenció mi maestro esguinzando la muñeca de una persona con su pecho (sin utilizar los brazos) cuando le intentaba empujar con la palma. Reconozco también que estas cosas no se pueden predicar así, con la palabra “maestro” en la boca todo el día o con la “historia” de súper luchadores de la antigüedad. Creo que un monitor, un maestro, etc debe convencer con su persona y no con su genealogía (Cualquiera puede tener una muy buena genealogía con simplemente asistir a unos cuantos seminarios de un maestro reconocido). O sea que el recurrir a ello como he hecho yo ahora mismo convierte mi opinión en humo para cualquiera que quiera rebatirme, y no me deja más salida que aceptar su protesta…