Gracias por tus palabras y también por la aclaración. Creo que el tema sigue por ahí, así que
perdonar que me repita, pero NO soy y NUNCA he sido alumno de Aguilar, ni he practicado
Kung-fu. SOY alumno de PEPE CARO y entrenamos todos los estilos que la palabra "lucha"
pueda englobar. No creo en uno o otro arte, sólo sabemos pelear, y es lo que hacemos. Aveces,
si no hay una técnica mejor, paramos los puñetazos con la mandíbula, las patadas con el
cráneo y a la hora de golpear, lo hacemos hasta con las pestañas...

pero con contundencia.
Mi deseo es dar un buen espectáculo durante todo el tiempo que dure en el Octógono, para que
el público se lo pase bien. Ganar o perder es la menor de mis preocupaciones. Para que uno
pueda ganar, tiene que haber otro que pierda, y uno, nunca existiría sin el otro. Además, ganando
o perdiendo, todos ganamos. Lo que quiero decir con ésto, es que éste sólo será un combate
más, pero mi intención es la de contribuir con mi granito de arena a que se cumpla ese sueño
que todo competidor lleva dentro, que es el de poder vivir del deporte que practica y al que le
dedica tantas horas como cualquier persona a su trabajo. No quiero parecer un vividor, que quiere
que el deporte le solucione la vida, pero, si un día conseguimos mover una afición como la que se
mueve en Japón, por ejemplo, ¿qué otra cosa puede hacer un luchador, que dejarse la piel en el
Gimnasio, para deleitar a ese público que se gasta el dinero y el tiempo en acudir a las veladas?
¿O pensamos realmente que los buenos deportistas sólo pueden ser de otros países? A mi
entender, no podemos gastar todas nuestras fuerzas entrenando y acudir cada día al trabajo
consados, hasta que nos despidan por llegar una mañana lesionados a la obra, o con la nariz
rota a un acto social, así como tampoco podemos subir a pelear sin tener tiempo para entrenar
adecuadamente o llevar medio año saltándonos nuestra dieta, por tener que trabajar 10 horas
diarias, incluido el mismo día del evento. Y todo ésto sin mencionar la cuota de las clases,
la de la sala de pesas, la de las clases extras para completar la preparación, los complementos
para la dieta, como proteínas y demás, los controles médicos, material para un entrenamiento
completo, contar con el simpático de tu jefe para que te dé el día libre para la competición...
A mí, sinceramente, me encanta pelear. Si no os lo creéis, sólo teneis que pensar por un
instante. Llegaréis a la conclusión de que debo estar loco por ello, ya que hasta gasto de
mi propio dinero para hacerlo... Si estoy equivocado en todo ésto, sólo me queda pensar que
nos hemos confundido de camino al elegir las Artes Marciales como deporte. Tal vez, si
cambiásemos los k.o. por goles... Me resigno a creer que un ingeniero tenga un
reconocimiento social y económico, mientras que nosotros sólo somos vistos como bestias
sin escrúpulos, intercambiando coces. Lo único que nos diferencia es el tipo de conocimientos
adquiridos y la manera de ponerlos en práctica. Para llegar a profesional, no pasamos 5 años
de carrera, sino que debemos hacer los deberes mientras aguantemos en el candelero, y
además, si no lo hacemos, los otros luchadores nos atropellan y nos desplazan a otras
liguillas automáticamente. Os recuerdo que no tenemos un puesto asegurado en una empresa,
por aquella Matrícula de Honor que sacamos en clase hace 20 años y, que si somos honestos,
hemos de decir que nosotros también copiamos en el exámen... Volviendo a la realidad, ya
sabemos que las cosas, hoy por hoy, están así en España, pero me gusta pensar que entre
todos juntos lo conseguirémos, pero para eso tenemos que tirar

TODOS A UNA. Dejar los
malos rollos a un lado, los piques entre gimnasios, entre competidores, entre entrenadores...
Por más que busco, no encuentro otra respuesta. Si un día llegamos mover tanto público como el
futbol, ¿por qué no vamos a lograr lo mismo que ellos? Y si lo pensámos bien, ¿en quién
recaerían todas esas ventajas? Pues nosotros, nos dedicaríamos en exclusiva a entrenar sin
más preocupoaciones que la de competir, el público tendría más y mejores eventos, y nuestros
entrenadores, promotores y organizadores, verían mejor recompensado todo lo que hacen por
nosotros y por éste nuestro deporte. ¿A quién no le gustaría una UFC o un PRIDE, pero con
nombre español, y cuna en España? !!!!Eso sí que sería GANAR!!!!

Espero ver en un futuro
cercano que no hemos tenido que ir a vivir a E.E.U.U. para conseguir lo que aquí no hemos
sido capaces de lograr. Hay un proverbio Zen, que dice: "La verdadera generosidad para el
futuro, consiste en ser generosos con el presente", aunque también hay otro que dice que hay
tres tipos de hombre... Pero ese no os lo puedo contar aquí. Si os intersa de verdad, seguro
que lo vais a encontrar. Está en los libros.
Que no se ofendan ni los americanos, ni los ingenieros ni los futbolistas, sólo me
refería a ellos con una envidia sana, ya que tienen lo que todos buscamos.
Gracias por éste espacio

, y perdón por la extensión.
JAVI.