Estudios antropológicos aparte, la misma lógica dicta que es una estupidez enfrentarse a alguien sin un arma. Y, de hecho, hasta épocas muy, muy, muy recientes, era prácticamente imposible hallar a un individuo completamente desarmado.
Decía lo que decía ya que me daba la impresión de que se utilizaba esa lógica para defender una forma de entrenamiento que va de las armas a la mano vacía y aunque eso haya sido así en algún momento por las razones que sean, ahora no lo es y yo me refiero a un entrenamiento que sea lo mas adaptado a la actualidad y que optimice el poco tiempo del que se suele disponer. Personalmente en esto no me interesa si históricamente fue así ya que mi disciplina sigue el camino cuerpo-armas.
Depende. Si uno se acostumbra desde el principio a manejar una "herramienta", a buen seguro evitará los vicios típicos de la "mano vacía" (como la fea costumbre de intercambiar golpes, mantener una distancia ridículamente escasa con respecto al oponente, posiciones ineficaces a la hora de atacar o defender con un arma...).
Si, si el trabajo de mano vacía que se hace tiene todos esos vicios...
Siempre y cuando el susodicho dominio del cuerpo sea extrapolable a la actividad desempeñada con "herramientas". De nada me sirve ser un magnífico nadador olímpico si luego he de montarme en una bicicleta y correr el Tour de Francia.
Personalmente consideraría pobre un entrenamiento que pretendiendo llegar a un trabajo con armas, no tuviesen una conexión clara estos dos entrenamientos.
Está claro que el box no tiene esa conexión porque no es su objetivo, en cambio si dicen tener ese objetivo multitud de AAMM.
En cuanto a lo del ejemplo del nadador, lo que yo planteo es darle al nadador un balón y que juegue al waterpolo; darle el balon cuando casi no sabe nadar...
En resumidas cuentas, si los filipinos enseñan su estilo comenzando por las armas y finalizando con la mano vacía, será por algo.
Se me ocurre también que sea porque obligados por causas histórico-socio-culturales iban todos armados y se desarrolló de esa forma y ahora se sigue manteniendo por tradición.
Muy sencillo: del igual modo que el contacto en la práctica de las artes marciales redunda en una mayor velocidad de progresión (si hago algo mal, me ponen la nariz como un pimiento), el uso de armas acelera aún más el aprendizaje.
Cuando se combate con armas, hasta el más leve roce resulta extremadamente doloroso, dejando bien patente dónde, cúando y cómo hemos fallado
Es lógico lo que dices pero desde mi experiencia de practicante y observador (invitador siempre que surge oportunidad) de otras disciplinas, lo que creo que ocurre mas a menudo es: difícil es encontrar disciplinas con una práctica de combate “total” y mucho menos donde se combata con armas (obviamente con las que esto sea posible) y segundo: de empezar con un combate con armas como el que describes, muy difícil será evitar también los vicios que se desprenden del miedo, amén de ser difícil tener precisión en los golpes y bloqueos cuando esta precisión no se tiene con la propia mano, por lo que el combate se convierte en un “cierro los ojos y a morir”. En fin, no he visto hasta ahora alguien que practique así con esos resultados (y encima sin lesionarse) y en cuanto lo vea estaré encantado de compartir entrenamiento, con y sin armas para contrastar estas teorías.
ya que, en el caso de las armas, el físico no cuenta en absoluto).
Yo diría que cuenta menos o que cuenta diferente ya que tienen que estar muy entrenadas ciertas capacidades, sobre todo coordinativas.
pero siento que me falta algo en este aspecto, no termino de conseguir el mismo enfoque del combate en cualquiera de sus posibilidades:
Yo creo que ese es el típico síntoma de “desconexión” entre los diferentes trabajos que por ejemplo deben solucionar quienes entrenan una cosa de aquí y otra de allí (no lo digo porque este sea tu caso concretamente)
algunas escuelas (la mayoria) empiezan por el aprendizaje de el katana ya que era el arma principal ya que era el arma que el samurai llevaba consigo en todo instante, despues se indroducen tecnicas con otras armas o de mano vacia, aunque otras escuelas empiezan con la parte de jujutsu, naginata o cualquier otra arma de la que la escuela sea especialista.
Aquí Kopiller ejemplifica algo de lo que dije: muchas veces las cosas se hacen por mantener una tradición pero: ¿es realmente lo más conveniente pedagógicamente (para optimizar resultados de aprendizaje) empezar por ese arma? ¿el criterio es el acorde con el individuo que vive aquí y ahora o sigue primando el criterio “histórico”?
Por eso hablaba del objetivo final: si mi escuela es “tradicionalista” pues me parece correcto, ahora que no me quiera vender con argumentos históricos una supuesta eficacia actual porque seguramente, en gran cantidad de casos, esto será una mentira (posiblemente muuuuy bonita).
Creo que el entrenamiento coherente con o sin armas con o contra armas es algo de extrema importancia para el ambito de defensa personal ya que nos capacita para ser algo mas ingeniosos al manejar cualquier arma improvisada y para entender los riesgos de enfrentarse a un arma y lograr a mentalidad y la actitud adecuadas
Completamente de acuerdo y por eso (y por elección personal) soy un “antiespecialista” que suele contrastar sus conocimientos con especialistas.
Joroba Hector no transgiverses no memeto en conceptos de facil ni dificil y ni mucho menos tengo autoridad para decir lo que es necesario o no lo es.
Me he referido a ayudas pedagógicas
No es mi intención, pero si me dices que un arma es una “ayuda pedagógica” para tener fluidez te preguntaría ¿has contrastado esa ayuda con otros ejercicios a mano vacía? Porque si estás en una disciplina que sólo tiene esa “ayuda” a partir del arma, es lógico que no conozcas otras formas de hacerlo. Igual que me digas que un arma “mejora la fuerza”, pues te diría que hay métodos más rápidos, fáciles y eficaces para ello (obviamente no puedo dejar de respetar quien quiera hacerlo de esa forma)
En el otro extremo te imaginarias que en una escuela de basket comenzaran las clases sin balon y los movimientos de bote, pase y tiro a canasta se hicieran con las manos vacias
Tus primeros ejemplos eran a lo que me refería. La “trampa” de este ejemplo que citas es que el baloncesto se basa en habilidades motrices básicas (correr, saltar, lanzar...) y esto en mayor o menor medida lo tienes adquirido (salvo que hablemos de “peques” o gente con pobre experiencia motriz), lo cual sólo resta aprender a botar el balón y tirar a canasta. Es como si llegaras a un AAMM que usa primero las armas y dominases ya casi todo lo básico y te quedase sólo lo específico del arma, así que lo que suele pasar es lo referente a tus primeros ejemplos.
Lo importante es que la lógica interna del arte que se practique, realmente permita llegar a donde pretende y eso es que me permita a mi, con el tiempo que tengo y con la vida que llevo, etc. tener las mayores probabilidades de hacerlo y eso necesita invariablemente adaptación, criterio, creación y no un “esto es así porque siempre lo fue” “si se hace así será por algo” “el Maestro sabrá por qué” (salvo que el objetivo sea mantener una determinada tradición y/o forma de pensar). El entrenamiento no es una receta fija, si se logra lo que se pretende, suele merecer un aplauso, aunque a veces para conseguir algo se utilicen caminos que pierdan otras muchas cosas.
Que lo parió con el ladrillo... ¿se nota que hay mal tiempo por estos lares???