Publicado: 25 Ago 2004 19:10
Es que estos chinos, aunque son mayores se "enraizan" y son muy contundentes

Sobre todo con esa "cosa" que lleva en la mano

Sobre todo con esa "cosa" que lleva en la mano
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Antonio, espero gran número de correcciones por tu parte.Hombre, ya antes de comenzar mis averiguaciones, te adelanto que la cuestión vibrátil no es un cuento chino (y nunca mejor dicho). Incluso sin tener que recurrir a explicaciones místicas, flujos de energía y demás, existe una muy buena base Física que sustenta la teoría del golpe reverberante.
Si te paras a analizar la cuestión detenidamente y repasas tu trayectoria marcial, a buen seguro hallarás uno o dos momentos en los que, al ejecutar -o recibir- una determinada clase de impacto percutante, sentiste la energía cinética disiparse en el interior del objeto o persona golpeados, en lugar de empujarlo o atravesarlo.
De hecho, ésa suele ser la evolución natural de los sistemas de percusión: el practicante aprende las bases del golpeo, corrige su postura corporal e incrementa sus atributos naturales. Con todo ello, al principio, cuando golpea el saco, no puede evitar dispersar la valiosa energía cinética, desplazando hacia atrás el aparato de entrenamiento y minimizando severamente los efectos del impacto(un empujón, vaya). Con el tiempo, realizando una serie de cambios sutiles, el practicante logra concentrar cada vez más la energía cinética de sus golpes, llegando al punto denominado "romper el saco" (que no es sino la forma poética de llamar al preciado instante en el que somos capaces de doblarlo -literalmente-). Es un instante casi mágico, en el que percibimos claramente que la trayectoria del impacto atraviesa literalmente el blanco y a éste no le queda más remedio que doblegarse, sin apenas dispersión de la energía cinética.
Con muuucho más tiempo de práctica y cambios aún más sutiles, se llega a poder ejecutar un golpe que penetre en el blanco y que no disperse la energía cinética. ¿Cómo se logra esto, si no podemos evitar que el saco se doble, liberando así gran parte de la energía acumulada?
Obviamente, mediante la vibración, obtenida a partir de la tensión en el momento del impacto y aplicada sobre ciertas zonas.
Imagina un saco lleno de canicas. Al principio, cuando somos novatos, por mucho que nos empeñemos, no lograremos hundir el puño en el amasijo de canicas, sino que desplazaremos hacia atrás todo el bulto. Más adelante, como practicantes medianamente expertos, seremos capaces de horadar la superficie del saco, apartando las canicas a nuestro paso y atravesando literalmente el blanco (el cual, para no romperse, liberrá energía en forma de torsiones sobre sí mismo, doblándose y desdoblándose, hasta recuperar su forma inicial). El punto ideal sería aquel que nos permitiera hundirnos en la superficie del saco, llegar hasta su mismo centro y, una vez allí, tensar el brazo que golpea de una determinada manera y dispersar la energía en todas direcciones, haciendo chocar las canicas unas con otras, creando una suerte de onda expansiva o un micro-terremoto). De esta forma la casi totalidad de la energía del golpe sería absorbida por el saco, sin dejarle opción a dispersarla.
He escogido el ejemplo de las canicas, ya que resulta muy visual. Pero sucedería lo mismo con un saco relleno de arena (¿qué son los granos, sino minúsculas canicas?) o un cuerpo humano (moléculas, átomos... son todo "canicas").
Es más se me acaba de ocurrir un mucho mejor ejemplo: las máquinas de movimiento perpétuo. Esos curiosos artefactos que tienen una serie de bolas metálicas colgando de un soporte, de tal modo que si alzas una y la sueltas, ésta golpeará a la siguiente **sin moverla un milímetro**, transmitiendo sucesivamente la energía hasta llegar a la última, la cual sí se desplazará verticalmente, volviendo a comenzar la secuencia, pero ésta vez de forma inversa.
Una forma perfecta y bella de transmisión de energía cinética gracias a la vibración.
Por cierto, las zonas idóneas para impactar con reverberación son, obviamente, abdomen, pecho y espalda baja. Áreas escasamente musculadas, sin apenas protección ósea (la cual dispersaría el efecto vibrátil) y camino hacia los delicados órganos internos. En la magnífica caja de resonancia de nuestras entrañas, cualquier impacto de este tipo puede causar estragos.
Me parece que te refieres al giro de antebrazo que se hace para eliminar la parte que sobresale hacia el interior del mismo, y que de no hacerlo puede dar lugar a que se cruce en la trayectoria de la cuerda, con el consiguiente piñazo que sabe a gloria. Es muy raro que me pegue con la cuerda, pero el recuerdo de un día, hace unos años, en el que me pegué como 7 ó 8 veces seguidas, me quedó grabado a fuego, así que ahora no corro riesgos. Era un día de esos en que no sabes lo que estás haciendo mal, da igual que sea un detalle mínimo como un gran fiasco, el caso es que el resultado es un desastre. Si no era esto, dímelo.Cita:
No sé si me haces una pregunta o me das un consejo. Te agradecería que me lo aclarases.
Te daba una idea para que, visto tu interés y conocimiento del tema, experimentes sobre lo que yo he vivido como una parte importante del tiro, no solo para librarme de un artilugio mas (el protector de antebrazo) sino para mejorar el tiro.
No, no es referente a esa rotación de la articulación radio-cubital (acompañada por la escapulo-humeral) que se puede realizar cuando tenemos como punto de apoyo la mano (al sostener el arco en este caso), sino a la acción de la mano en el momento de la suelta. Depende de cómo la cerremos (previo al tiro yo la uso abierta), corremos el riesgo de hacer una flexión de muñeca que es la que acerca la trayectoria de la cuerda al antebrazo y te da el lindo piñazo (mi arco es de 37 Lib). A raiz de una experiencia como la tuya (después de unos años de tirar me empezó a golpear y entonces me planté a ver por qué antes no me golpeaba y ahora si) y entonces descubrí este detalle, que junto al dato de un hombre que tenía una galería de tiro en argentina (con arcos artesanales de una pieza construidos por un alemán, ¡unas obras de arte!!) que me puso en conocimiento de cómo afecta también a la dirección del tiro el movimiento de esta mano.Me parece que te refieres al giro de antebrazo que se hace para eliminar la parte que sobresale hacia el interior del mismo, y que de no hacerlo puede dar lugar a que se cruce en la trayectoria de la cuerda, con el consiguiente piñazo que sabe a gloria. Es muy raro que me pegue con la cuerda, pero el recuerdo de un día, hace unos años, en el que me pegué como 7 ó 8 veces seguidas, me quedó grabado a fuego, así que ahora no corro riesgos. Era un día de esos en que no sabes lo que estás haciendo mal, da igual que sea un detalle mínimo como un gran fiasco, el caso es que el resultado es un desastre. Si no era esto, dímelo.