Y ahora es cuando vienen mis dudas: estos últimos días he llegado a subir de peso (mi objetivo) de forma más que considerable, ni comparación que cuando hacía stronglifts.
¿Subir de peso tú o incrementar los kilajes movidos?
Cual es la causa de este fenómeno??
El llamado "efecto novato". Al cabo de un tiempo, el cuerpo se habitúa al entrenamiento y los progresos son más lentos. Cualquier clase de cambio en la rutina supone un 'shock' para el organismo, que de repente se ve "atacado" de formas desconocidas y no tiene más remedio que actuar en consecuencia, adaptándose.
En definitiva, da igual lo buena o mala que sea la rutina: las primeras semanas todas funcionan, hasta la más disparatadas que se te puedan ocurrir. Lo cual lleva a algunos a la errónea conclusión de que es preciso cambiar de ruina casi cada mes.
Y no es así.
Si pasas de una rutina de fuerza a otra (por ejemplo, de 'StrongLifts' a 'Starting Strength'), en realidad los cambios son menores (relativamente), ya que sigues entrenando el mismo atributo físico (la fuerza en este caso). Y, si ya estabas en un punto de desarrollo de la fuerza próximo a un estancamiento, no vas a poder esperar milagros, sino un progreso lento, incluso un pequeño retroceso equivalente a un par de sesiones de descarga consecutivas.
Sin embargo, si cambias la rutina por una de volumen o resistencia, dado que tu cuerpo está desentrenado a tal efecto, experimentará unos cambios mucho más radicales.
Para que me entiendas mejor: imagina que llevas un par de años preparando un maratón, siguiendo la misma rutina de rodajes cinco días por semana. Has llegado a un punto en el que eres perfectamente capaz de aguantar los cuarenta y dos kilómetros sin parar, pero no al ritmo que te gustaría. Esto sería el punto en el que te encontrabas justo antes de abandonar 'StrongLifts'.
Si decides cambiar tu rutina habitual por una que recomiendan en la revista Runner's World, especial para maratonianos novatos, es más que posible que tus tiempos empeoren temporalmente, pero que luego comiencen de nuevo una lenta (repito: lenta) escalada, similar a lo que sucedía cuando llevabas un año y pico entrenando. Esto es lo que habría sucedido de haber cambiado a, por ejemplo, 'Starting Strength'.
Pero resulta que ya estabas un poco harto de rodajes tan largos y el cuerpo te pide otra cosa. Y ahora vas cuatro días por semana al polideportivo y solamente haces series cortas, de 100, 200, 400 y 800 metros. Como no podía ser de otra manera, tu progreso es espectacular y de semana en semana mejoras tu rendimiento a unos niveles que antes ni siquiera te hubieras atrevido a soñar.
¿Cómo es posible esto? ¿Será que la nueva rutina es mágica?
No, me temo que la explicación se debe a que tu capacidad para correr distancias cortas era nula y, como todo en esta vida, las primeras semanas de cualquier actividad los progresos son en proporción geométrica. Lo que es más, como no ha pasado todavía un mes desde que hiciste un rodaje largo por última vez, tus tiempos en distancias largas posiblemente hayan mejorado, al incorporar una nueva capacidad en tus piernas y pulmones.
La cuestión es: si sigues entrenando velocidad y dejas de rodar largo durante un año, ¿qué crees que sucederá?
Pues que cuando al fin retomes la preparación para un medio maratón (ojo, que antes te preparabas para uno completo), te encontrarás con que tienes que empezar casi de cero. Y vuelta a empezar el ciclo.
Hay que ser muy cuidadoso con la programación de rutinas si uno no quiere encontrarse con la desagradable sorpresa de encontrarse siempre retrocediendo media docena de pasos y solamente avanzando siete justo antes del cambio de ciclo.
Por eso mismo las rutinas que propongo comienzan siendo muy simples, construyendo una base de fuerza, y luego se van complicando, con ejercicios que desarrollan otras capacidades y que mantienen, dentro de un orden, todas las cualidades físicas del atleta homogéneas y al día, sin necesidad de tener que pasarse temporada enteras entrenando una sola en exclusiva.