Ok. En mi práctica, el 99% de las veces que intento meter una luxación sin atemi la cosa acaba en forcejeo (o sea, mal). Sin embargo, creo más apropiado no hacer irimi con la intención de hacer atemi antes de la luxación por sistema. Puede que las circunstancias, entrar en el momento adecuado, anticiparse debidamente,...nos ponga en disposición de iniciar con luxación (también depende mucho de la constitución del atacante). Estoy de acuerdo en que en general, y por una cuestión de distancia, lo habitual debe ser empezar con atemi y seguir con luxaciones ya que la distancia propia del atemi es mayor que la de los controles. Y esto me lleva al punto que considero más importante. Se trata del momento en el que ocurre el primer contacto. Es decir, el instante en el que entramos en la distancia en la que el oponente ya nos puede tocar.No estoy del todo de acuerdo. Si bien es cierto que según se desarrolle la situación uno puede aplicar una cosa u otra, y uno se va encontrando diferentes posibilidades, a veces para que una técnica funcione hay que tener claro que se quiere hacer
Hace unos meses en el dojo hablamos sobre esto y el sensei nos introdujo un concepto que aunque parece tan obvio que no merece ni consideración, a mi me está cambiando la forma de ver las cosas y la actitud con la que practico. Una cosa es un enfrentamiento "acordado" y otra muy diferente uno inesperado. El primer caso es el de los enfrentamientos deportivos. Sabemos con quien nos vamos a enfrentar, sus intenciones, las técnicas del adversario, podemos estudiar sus puntos débiles y cuando nos plantemos delante de él, conocerá igualmente nuestros recursos y lo que es más importante, nuestras intenciones. Entrenar en este contexto es muy distinto a hacerlo para prepararse para un enfrentamiento inesperado. Estos son los que ocurren "en la calle". Y en este segundo caso concurren factores que cambian la situación y hacen necesario plantear estrategias radicalmente distintas. Lo primero es que no sabemos lo que va a hacer el otro. Entonces, ¿como entramos a un tío que no sabemos qué nos va a hacer?. Para mi esta es la cuestión del millón en cuestión de efectividad. Este es el contexto en el que tienen sentido artes como el aikijutsu, jujutsu, etc.
Para no hacerme pesado, solo comentar un par de ideas. Nosotros no sabemos que va a hacer, pero él tampoco sabe nada de nosotros. Por tanto, nada de ponerse en guardia delante del agresor o transmitir la más mínima agresividad. No hacer frente. Y en cuanto se ponga a tiro, esto es, distancia de contacto, entrar a por él con la intención de arrasar con lo que nos encontremos. A partir de aquí ya entran los recursos que cada uno entrene. Como decía Tengu, deflectar, absorber, anticipar,...en función de lo que nos encontremos por el camino.
Practicar las técnicas es necesario. Pero sin la correcta actitud y la comprensión de la estrategia en la que se basan, no encontraremos la manera de aplicarlas.
Dejo un ejemplillo "extremo" pero representativo de lo que actitud más anticipación y oportunidad pueden hacer, incluso sin técnica alguna
http://www.youtube.com/watch?v=-UHNTkVqWpQ


