Mi opinión sobre lo de la sangre: en una pelea, con la presión sanguínea a tope fruto de la tensión permanente que requiere, es normal que por una herida salga bastante más sangre de la que saldría en cualquier otra circunstancia. Sólo por el hecho de hacer ejercicio el corazón bombea más sangre al resto del cuerpo, así que si le añadimos un componente de tensión y alerta (que disparan la síntesis de glucosa y la presión sanguínea) es normal que un corte sangre más profusamente.
Sin ir más lejos, seguro que cualquiera puede recordar cómo en un entrenamiento una herida de lo más tonta no paraba de sangrar. Yo, por ejemplo, sufrí un pequeño golpe en la nariz (raspada con un antebrazo, una parida) y no paró de sangrar en 15 minutos. Un corte en la pierna estuvo sin parar, a lo suyo, otros tantos. Y el hecho de practicar grappling, donde el corte no para de rozarse, chocar y raspsarse contra el oponente no ayuda precisamente...
Además, la pelea de Sherk y Kenflo ha sentado precedente. Si un árbitro intenta parar una pelea porque hay mucha sangre, creo que el luchador tiene derecho a decir: "si no parasteis aquella sangría, esta tampoco!"
De todas formas, me reafirmo en que la seguridad es lo primero. Si hay mucha sangre, se puede parar la pelea y echarle un vistazo al corte. Si revierte peligro, no se hable más y a casa; si es un corte que sencillamente está sangrando mucho pero no es de gravedad y los médicos lo estiman oportuno, se continua la pelea.
>>> con suerte le ponen alguna sanción
25.000 dólares le han caído, exactamente. La próxima vez, a jugar limpio.





