Pues un servidor echaría papas con más de uno de esos luchadores que tú denominas malos...
También has hecho un mundo de una simple rozadura con un 'punching-ball' (te faltó ponerlo en el foro de lesiones) y tiendes a denominar "contacto" a pegar a un saco (cuando en realidad el término hace referencia a darte de guantazos con un oponente que se resiste). Por eso mismo me parece tan estupendo que hayas decidido dar un giro a tu práctica marcial e incluir nuevas referencias de entrenamiento.
Ya te digo que ganas le ponen, y el entusiasmo unido a la perseverancia suele rendir buenos frutos a la larga. Pero no me parecen vídeos técnicamente buenos (ni tienen por qué, ya que yo diría que son practicantes novicios y bastante ponen de su parte).
Ya te digo que ganas le ponen, y el entusiasmo unido a la perseverancia suele rendir buenos frutos a la larga. Pero no me parecen vídeos técnicamente buenos (ni tienen por qué, ya que yo diría que son practicantes novicios y bastante ponen de su parte).
Le ponen un poco de la materia prima que debería llevarse al gimnasio: Valentía frente al contacto. Materia prima de la que ultimamente estan escasos los gimnasios y curiosamente es una cualidad que dificilmente te van a enseñar en el Gym.
Por eso mismo me parece tan estupendo que hayas decidido dar un giro a tu práctica marcial e incluir nuevas referencias de entrenamiento
.
Sí, por Dios, se terminó, al menos durante una temporada, esa fe ciega en las técnicas marciales de Taichi Chuan. No basta con agarrar y controlar mediante palancas a un rival. Es necesario también aprender a dar una buena yoya...
En primer lugar no concibo la practica del arte marcial sin la practica del combate libre, que no, para mi es imcompatible, el combate es la pureba del algodon, el laboratorio, y ahora que salga alguno que de esos que solo pelean a "muelte".
Es necesario también aprender a dar una buena yoya...
Dar es sencillo, todo el mundo sabe hacerlo en mayor o menor medida. Lo complicado es aprender a recibir, minimizando los daños (y no importa lo bueno que uno sea, tarde o temprano le acaban atizando).
Por ello te recomendaría que te armases de paciencia y te prepares a encarar un nuevo mundo de sensaciones. Nunca es agradable ser el receptor de un guantazo y, no obstante, el sentimiento de haber logrado sobreponerse al miedo, al agotamiento, a los nervios escénicos y ser capaz de seguir peleando no tiene paragón.
Eso sí, tómatelo con **MUCHA** calma al principio. No hay prisa ninguna por llegar al destino y es mejor disfrutar del viaje. La transición hacia el contacto ha de ser algo **MUY** paulatino, progresivo y natural.