Tras seguir leyendo los comentarios de los distintos foreros me ratifico en el famoso dicho "la experiencia es la madre de toda ciencia", vamos que aquí cada uno actua según le ha ido en la feria.
L@s que han tenido más o menos altercados con menor o mayor violencia (sea por lugar de residencia, trabajo...) tienden a curarse en salud y repartir hasta al apuntador por lo que pueda pasar
Y luego otros, entre los que me incluyo (creo que más bien por suerte que por desgracia) que los altercados sufridos han sido livianos y superados con algo de tranquilidad, mano izquierda y salida por patas, tal vez por ello YO me veo imcapaz de una reacción a priori como la del vídeo y más factible de la siguiente manera.
-Como creo que el golpe (para mi por lo que veo) no es demasiado contundente como para todo lo que me puede venir en cima (en el mejor y en el peor e los casos) seguiría mi camino cuidándome la retaguardia y preparado PARA TODO (si nos siguiesen tomaría la iniciativa, ya que siguen confiados de su superioridad) y sin cuartel.
-Otra posibilidad pero más rara, recriminar su actitud sin pararme a la par que me preparo para cualquier contingencia, esta opción la considero peor, al darles "motivos" para hacer su fiestaparticular con nosotros.
-Conozco a los tios de otras veces, se han metido conmigoo con conocidos, soy un gilipollas por pasar otra vez delante de ellos máxime acompañado y con mi novia para su lado, y pienso, hoy va a ser que no, vamos a ver que pasa, como me digan o hagan algo les arranco la cabeza, y tachán... tengo un altercado con dos macarras.
Todas las opciones respetables, pero como he dicho antes nuestra historia personal nos condiciona. ¿o no?




