Un chiste extremadamente salado que me causo gracia.
Un idiota lo conto en la clase, y sinceramente me causo gracia, haber que les parece,
Dice así:
Era una vez un viejito que estaba mirando un león y le decia, hee leon pendejo, me la pelas y no puedes comerme, el león lo miraba y le decia con voz de león HEE CALMATE y el viejito seguia diciendole, he pinche leon pendejo, me la pelas y no puedes comerme y el león le volvia a decir HEE CALMATE y así estubieron hasta que el leon se levanto y se comio al viejito porque como estaban en el desierto no habia donde esconderse.
Bueno pues por lo menos pongan su pinche chiste salado.














