Sin embargo un conocido (no sé si reconocido) artista marcial en entrevista publicada en revista de artes marciales de difusión internacional afirma que su tío, diagnosticado de un tumor cerebral cancerígeno "del tamaño de una mandarina" tras seis meses dedicados de lleno a la meditación y Qi gong, acudió a una revisión médica y tras repetirle las correspondientes radiografías y análisis, ¡no encontraron ni rastro del tumor!
Sin comentarios

